Las ventanas fotovoltaicas que generan electricidad: cómo funcionan y qué ventajas ofrecen para una vivienda

Estos vidrios incorporan tecnología solar para producir electricidad mientras dejan pasar parte de la luz natural. Aunque permiten aprovechar las fachadas de los edificios para generar energía, su rendimiento y conveniencia dependen de la transparencia, el aislamiento térmico y las condiciones de instalación.

Las ventanas fotovoltaicas que generan electricidad: cómo funcionan y qué ventajas ofrecen para una vivienda

¿Cómo puede una ventana generar electricidad sin bloquear toda la luz del sol?

Una ventana puede cumplir dos funciones al mismo tiempo: iluminar el interior de una casa y aprovechar parte de la radiación solar para producir electricidad. Esa es la idea detrás de las ventanas fotovoltaicas, una tecnología que busca convertir las superficies vidriadas de los edificios en una fuente adicional de energía.

A diferencia de un panel solar convencional, que suele tener una superficie opaca, estos sistemas incorporan materiales fotovoltaicos semitransparentes o estructuras especiales que permiten el paso de una parte de la luz visible. La radiación que absorben se transforma en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico.

La clave está en que una ventana fotovoltaica no necesita ser completamente transparente para dejar entrar luz natural. Según el diseño, puede tener células solares visibles, zonas transparentes entre ellas o materiales que absorben determinadas partes del espectro solar mientras permiten pasar otras.

Este equilibrio es uno de los principales desafíos de la tecnología. Cuanta más radiación se aprovecha para generar electricidad, más difícil puede resultar conservar una transparencia elevada. Por eso, no todos los vidrios solares ofrecen el mismo nivel de iluminación ni producen la misma cantidad de energía.

¿Cuánta electricidad producen y qué pasa con la luz natural?

La cantidad de electricidad que puede generar una ventana fotovoltaica depende de la superficie instalada, la tecnología de las células, la radiación solar que recibe y la proporción de vidrio que participa en la generación. Por eso, no existe una cifra única que permita calcular cuánto ahorraría cualquier vivienda.

Una investigación publicada por University College London (UCL) el 17 de julio de 2026 presentó un prototipo de células solares semitransparentes fabricadas con perovskita. El dispositivo medía 30 por 30 centímetros y dejaba pasar el 30% de la luz solar. En las pruebas, las células convirtieron en electricidad el 14% de la luz solar y el 22% de una iluminación interior intensa, de 1.000 lux.

Los resultados muestran el potencial de la tecnología, pero hay una diferencia fundamental entre un prototipo de laboratorio y una ventana instalada en una casa. Esos porcentajes no indican cuántos kilovatios-hora producirá una vivienda por mes ni cuánto bajará la factura de electricidad. Para estimarlo hacen falta datos sobre las condiciones de funcionamiento, las dimensiones, la orientación y el rendimiento del sistema completo.

La transparencia también requiere una explicación. Según UCL, el vidrio convencional puede dejar pasar aproximadamente entre el 80% y el 90% de la luz solar, mientras que el prototipo estudiado transmitía el 30%. Por lo tanto, aunque se lo describa como semitransparente, no ofrece la misma iluminación que una ventana común.

En una casa, esta diferencia puede modificar la cantidad de luz que llega a los ambientes y la necesidad de encender lámparas durante el día. El vidrio también influye en el ingreso de calor: reducir la radiación solar puede ayudar a disminuir el uso del aire acondicionado en determinadas condiciones, pero también puede limitar el aporte de calor natural durante los meses fríos.

Por eso, el rendimiento eléctrico no debería evaluarse de manera aislada. Un estudio publicado en Energy Strategy Reviews en mayo de 2026 comparó distintas configuraciones de ventanas fotovoltaicas mediante simulaciones de un edificio ubicado en una región fría de Irán. Los investigadores encontraron que algunas configuraciones producían electricidad, pero aumentaban el consumo energético total del edificio, principalmente por sus efectos sobre las necesidades de calefacción. Los resultados corresponden a los modelos y las condiciones climáticas estudiados, por lo que no pueden extrapolarse directamente a todas las viviendas.

¿Conviene instalar ventanas solares en una vivienda?

Las ventanas fotovoltaicas pueden resultar especialmente interesantes en edificios con grandes superficies vidriadas y poco espacio disponible para colocar paneles solares convencionales. Oficinas, fachadas acristaladas y construcciones en altura son ejemplos de aplicaciones en las que aprovechar el vidrio podría sumar una fuente de generación eléctrica.

En una vivienda unifamiliar, la evaluación es diferente. Si hay un techo con buena exposición al sol, los paneles solares convencionales suelen ser una alternativa más directa para estudiar, porque la tecnología está más madura. Las ventanas pueden complementar esa instalación cuando la superficie de fachada disponible justifica la inversión.

En Argentina, el CONICET ha publicado trabajos sobre la integración arquitectónica de sistemas fotovoltaicos y el aprovechamiento energético de las superficies de los edificios. Estos antecedentes ayudan a comprender las posibilidades de combinar generación solar y arquitectura, pero no demuestran que las ventanas fotovoltaicas semitransparentes estén disponibles de forma generalizada en el mercado local.

Antes de elegir una solución de este tipo, conviene verificar cuatro aspectos:

  • Generación estimada: pedir una proyección anual expresada en kilovatios-hora, calculada para la ubicación y orientación concretas del inmueble.
  • Transmisión de luz: comprobar qué proporción de luz visible atraviesa el vidrio y cómo cambia la iluminación interior.
  • Aislamiento térmico: revisar las prestaciones del conjunto de la ventana, no solamente su capacidad para generar electricidad.
  • Costo total: comparar el precio del vidrio, la instalación eléctrica, los componentes necesarios y el mantenimiento con el ahorro energético esperado.

La eficiencia térmica merece una atención especial. La Secretaría de Energía de Argentina dispone de una herramienta de etiquetado energético de ventanas que permite evaluar el comportamiento de la carpintería y el vidrio según las condiciones climáticas de distintas regiones del país. Aunque no es una certificación específica para ventanas fotovoltaicas, sirve como referencia para comprender por qué generar electricidad no reemplaza la necesidad de conservar el confort interior.

También hay que considerar la conexión eléctrica. Si el sistema se conecta a la red y se busca inyectar los excedentes, corresponde verificar los requisitos del régimen de generación distribuida y las condiciones aplicables en la jurisdicción. La instalación debe cumplir las exigencias técnicas correspondientes y contar con los equipos y profesionales habilitados que establezca la normativa.

La tecnología, además, continúa evolucionando. En el caso del prototipo de UCL, el equipo señaló que el siguiente paso era desarrollar células de mayor tamaño. En una prueba acelerada de exposición continua a la luz, el dispositivo sin encapsular conservó aproximadamente el 80% de su eficiencia inicial después de unas 300 horas. Se trata de un resultado experimental bajo condiciones específicas, no de una demostración de que una ventana comercial vaya a funcionar durante décadas.

Las ventanas fotovoltaicas demuestran que el vidrio puede cumplir una función energética además de iluminar y separar los ambientes del exterior. Su oportunidad está en aprovechar superficies que normalmente no producen electricidad. Para saber si convienen en una vivienda, la pregunta decisiva no es solamente cuánta energía generan, sino cuánta energía neta permiten ahorrar sin sacrificar la luz natural ni el confort térmico del hogar.

Fuentes consultadas

  • Energy Strategy Reviews: estudio científico que compara configuraciones de ventanas fotovoltaicas semitransparentes mediante simulaciones energéticas en un edificio de clima frío.
  • Secretaría de Energía de Argentina: herramienta de etiquetado energético para evaluar el comportamiento de ventanas según las condiciones climáticas.
  • Secretaría de Energía de Argentina: información sobre los requisitos generales de conexión a la red e inyección de excedentes en instalaciones de generación distribuida.

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