WhatsApp cambia la verificación en dos pasos: qué revisar en septiembre para proteger la cuenta

WhatsApp está actualizando una de sus principales medidas de seguridad y reemplaza el antiguo PIN de seis dígitos por una contraseña más robusta. El cambio busca dificultar el acceso no autorizado a las cuentas y se suma a las llaves de acceso y otras herramientas de protección. Qué revisar y cómo reconocer un intento de engaño.

WhatsApp cambia la verificación en dos pasos: qué revisar en septiembre para proteger la cuenta

Si hace tiempo que no revisás la seguridad de tu cuenta de WhatsApp, septiembre es un buen momento para hacerlo. La aplicación está introduciendo una modificación en una de sus principales capas de protección: la verificación en dos pasos, que hasta ahora utilizaba un PIN de seis dígitos.

El cambio no significa que las cuentas estén en peligro ni que haya que modificar la configuración por una emergencia. WhatsApp está actualizando ese mecanismo para permitir el uso de una contraseña más robusta, de al menos ocho caracteres, con una letra y un número. También puede incorporar caracteres especiales.

La diferencia importa porque esta contraseña cumple una función distinta del código de seis dígitos que WhatsApp utiliza para registrar un número. Saber qué hace cada uno permite entender mejor qué protección tiene realmente la cuenta y qué conviene revisar.

Qué cambió en la seguridad de WhatsApp

La verificación en dos pasos es una capa adicional de seguridad que se activa después de registrar correctamente el número de teléfono. WhatsApp está actualizando el antiguo PIN de seis dígitos para permitir una contraseña más larga y compleja.

El objetivo es dificultar que otra persona pueda hacerse con una cuenta incluso si consigue el código de registro de un solo uso. La contraseña de la verificación en dos pasos funciona como una segunda comprobación.

Hay dos elementos que suelen confundirse.

El código de registro de seis dígitos sirve para comprobar que el usuario controla el número de teléfono. La contraseña de la verificación en dos pasos agrega una protección adicional. WhatsApp indica expresamente que el código de registro y la contraseña no deben compartirse con otras personas.

Por eso, si WhatsApp ya muestra en la cuenta la posibilidad de actualizar el antiguo PIN, conviene aprovecharla. Para revisar esta configuración, hay que entrar en Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos y comprobar qué opción aparece disponible. La ruta también figura en las recomendaciones oficiales de Argentina.gob.ar.

La actualización se está implementando de forma gradual, por lo que no todos los usuarios verán la opción simultáneamente. Si todavía aparece el PIN anterior, eso no significa que la cuenta tenga un problema: la documentación de WhatsApp contempla justamente el proceso para actualizarlo cuando la nueva opción esté disponible.

Qué conviene revisar además de la nueva contraseña

La actualización de la verificación en dos pasos no es la única medida de seguridad que WhatsApp ofrece. Una de las opciones más relevantes son las llaves de acceso o passkeys.

Una llave de acceso permite verificar la identidad mediante el sistema de seguridad del propio teléfono, como la huella digital, el reconocimiento facial o el bloqueo de pantalla. WhatsApp explica que estas claves están protegidas mediante criptografía y que no funcionan como una contraseña tradicional ni dependen de un código enviado por SMS.

Para crear una, WhatsApp indica la ruta Ajustes > Cuenta > Llaves de acceso > Crear llave de acceso. En Android se necesita, entre otros requisitos, una versión 9 o posterior, bloqueo de pantalla y un administrador de contraseñas configurado.

Meta informó además que más de 1.000 millones de personas ya utilizan una llave de acceso en WhatsApp y que ahora es posible agregar más de una cuando se utilizan dispositivos Android y iOS.

También conviene comprobar que haya un correo electrónico asociado a la cuenta. WhatsApp lo incluye entre las opciones que pueden utilizarse para añadir autenticación y facilitar determinadas tareas relacionadas con la seguridad de la cuenta.

Hay otra comprobación que no requiere activar ninguna función nueva: prestar atención a los mensajes inesperados relacionados con el registro.

Si llega un código de verificación que nunca solicitaste, no significa automáticamente que alguien haya conseguido entrar en tu cuenta. WhatsApp explica que puede ocurrir porque otra persona ingresó el número equivocado, aunque también puede tratarse de un intento de apropiación. En cualquiera de los dos casos, el código no debe compartirse.

También es recomendable revisar periódicamente los dispositivos vinculados. WhatsApp permite consultar qué equipos tienen acceso a la cuenta y cerrar la sesión de aquellos que el usuario no reconozca.

Un escenario diferente es que alguien consiga registrar efectivamente tu número en otro dispositivo. Si eso ocurre, WhatsApp indica que hay que volver a registrar la cuenta utilizando el código de seis dígitos recibido por SMS o llamada. Al completar ese proceso, las sesiones de los dispositivos conectados se cierran automáticamente.

Cambiar la contraseña de seguridad protege una cuenta a la que todavía tenés acceso, pero no expulsa por sí solo a un tercero que ya tomó el control. Si la cuenta fue comprometida, primero hay que recuperarla mediante el proceso de registro indicado por WhatsApp.

El Ministerio de Seguridad de la Nación también recomienda no compartir nunca el código de activación de WhatsApp y utilizar la verificación en dos pasos como medida preventiva frente a fraudes.

WhatsApp dispone además de una función denominada Ajustes estrictos de la cuenta, diseñada para reforzar la protección frente a ataques cibernéticos sofisticados. La compañía aclara que está especialmente orientada a personas que podrían ser blanco de este tipo de ataques, por lo que no se presenta como una configuración necesaria para todos los usuarios.

La mejor estrategia no consiste en activar indiscriminadamente todas las opciones. Lo importante es entender qué protege cada herramienta y comprobar que las principales barreras de la cuenta estén funcionando.

El error que puede anular varias medidas de seguridad

Una cuenta puede tener verificación en dos pasos, una llave de acceso y otras protecciones activadas, pero seguir expuesta si el usuario entrega voluntariamente información sensible.

El ejemplo más frecuente es el código de registro. WhatsApp deja claro que nunca hay que compartirlo con otra persona, incluso si alguien afirma necesitarlo para solucionar un problema o verificar la cuenta.

También hay que desconfiar de pedidos inesperados para escanear códigos QR o vincular dispositivos. En estos casos, el problema no necesariamente está en una falla de WhatsApp: el engaño busca que la propia víctima autorice una acción que termina beneficiando a otra persona.

La urgencia artificial es una señal frecuente. Si alguien insiste en que hay que actuar inmediatamente, solicita un código recibido por SMS o pide realizar una acción dentro de WhatsApp sin explicar claramente para qué sirve, conviene detenerse antes de continuar.

La protección tecnológica y el comportamiento del usuario cumplen funciones diferentes. Una contraseña más fuerte puede dificultar que alguien comprometa esa capa de seguridad, pero no puede impedir que una persona entregue sus propios códigos después de ser engañada.

Por eso, revisar la cuenta en septiembre tiene sentido, pero no como respuesta a una supuesta alarma general. La actualización de WhatsApp es una oportunidad para comprobar que la verificación en dos pasos sigue activa, actualizar el antiguo PIN cuando la opción esté disponible y verificar si el dispositivo permite utilizar una llave de acceso.

El código que llega al teléfono sigue siendo personal. La nueva contraseña también. Y si aparece un aviso de registro que no fue solicitado, la respuesta correcta no es entregar información para “solucionarlo”, sino conservar el control del código y revisar inmediatamente la seguridad de la cuenta.

Fuentes consultadas

Scroll al inicio