El ataque ocurrió a plena luz del día en un comercio de barrio y, tras el disparo, los delincuentes realizaron un movimiento inesperado que ahora concentra la atención de los investigadores.

El hecho se registró este martes, minutos después de las 11.40, en una pollería ubicada sobre la Ruta 3, en el partido bonaerense de La Matanza. Allí, un efectivo de la Policía Bonaerense fue atacado por una banda de delincuentes que llegó al lugar en una camioneta.
Según los primeros testimonios, el oficial se encontraba cumpliendo tareas de custodia en el comercio cuando los asaltantes irrumpieron con fines de robo. En ese contexto, y por motivos que aún son materia de investigación, se produjo un enfrentamiento que terminó de la peor manera.
Imágenes sensibles
El disparo que marcó el final del operativo
De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el policía recibió un impacto de arma de fuego en el pecho durante el episodio. La secuencia fue breve y violenta, y dejó al efectivo gravemente herido en el lugar.
Tras el ataque, fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien, donde el equipo médico intentó reanimarlo. Sin embargo, pese a las maniobras realizadas, las heridas resultaron fatales y se confirmó su fallecimiento poco después de su ingreso.
El movimiento de la banda que ahora es clave
Lo que llamó la atención de los investigadores fue lo que ocurrió inmediatamente después del disparo. Según se supo, los delincuentes abandonaron la camioneta Volkswagen Amarok en la puerta del local y escaparon en un segundo vehículo que los esperaba como apoyo.
Ese cambio de movilidad, que no suele darse en este tipo de hechos sin planificación previa, abre nuevas líneas en la investigación sobre la organización del ataque y la posible participación de más personas.
En el entorno del caso aseguran que las cámaras de seguridad de la zona serán determinantes para reconstruir el recorrido de fuga y dar con los responsables, que permanecen prófugos.
El crimen vuelve a poner el foco en la violencia en episodios delictivos en zonas urbanas del conurbano bonaerense, donde los ataques a mano armada en contextos de robo siguen dejando consecuencias graves y un escenario que obliga a revisar cómo operan este tipo de bandas.





