Christian Petersen y la noche crítica en el Lanín que terminó en terapia intensiva

El chef atravesó uno de los momentos más delicados de su vida en plena montaña. Un gesto a tiempo y un diagnóstico preciso cambiaron el desenlace.

Christian Petersen y la noche crítica en el Lanín que terminó en terapia intensiva

La noche avanzaba en silencio en el volcán Lanín cuando algo empezó a desacomodarse. No fue un golpe ni una caída. Fue un cambio de actitud, una señal mínima que llamó la atención de quienes estaban cerca. Ese detalle, casi imperceptible, terminó siendo clave para salvarle la vida a Christian Petersen.

El reconocido chef permanece internado desde hace más de diez días luego de sufrir una descompensación cardíaca durante una excursión de montaña. Al llegar al hospital, el cuadro se confirmó como crítico: falla multiorgánica y derivación inmediata a terapia intensiva. Las primeras horas fueron de máxima preocupación, con un pronóstico reservado que mantuvo en vilo a su entorno.

Con el correr de los días, el estado general de Petersen comenzó a mostrar una leve mejoría. Sigue internado, pero el panorama ya no es el mismo. Y en ese cambio hubo decisiones que pesaron más que otras.

La señal que encendió la alerta

Según relataron los guías que participaron del ascenso al Volcán Lanín, el chef integraba un grupo que avanzaba con normalidad. Durante los controles previos, pidió caminar en silencio y optó por hacerlo de manera más individual, aunque siempre acompañado por un guía cercano.

Cerca de la medianoche, algo se quebró. “Se observó un cambio en su comportamiento que resultó incómodo para el descanso general”, detallaron en un comunicado firmado por Ricardo Calderón y Ezequiel Caporaletti, referentes de la Asociación Argentina de Guías de Montaña. Tras hablar con él y sin incidentes visibles, se tomó una decisión clave: iniciar el descenso.

El grupo descansó un par de horas y alrededor de las cuatro de la madrugada comenzó la bajada formal, con aviso a Parques Nacionales. Más tarde, ante una actitud prepotente hacia uno de los integrantes, se solicitó la intervención de Gendarmería. Todo ocurrió de manera preventiva.

El diagnóstico que cambió todo

Desde la familia de Petersen agradecieron públicamente la rapidez de los médicos y destacaron la acción de uno de los guías que actuó sin dudar. También pidieron cautela frente a versiones que circularon en algunos medios, incluso aquellas vinculadas a supuestos estudios toxicológicos.

Lo concreto es que el chef descendió sin signos neurológicos ni arritmias visibles. Lo que vino después fue igual de decisivo: un diagnóstico certero, tratamiento inmediato y días críticos que hoy empiezan a quedar atrás.

A veces, la diferencia entre una tragedia y una segunda oportunidad se define en segundos. En este caso, fue una alerta a tiempo, una decisión incómoda y un silencio en la montaña que dijo más de lo que parecía.

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