El inquietante mensaje que recibió la mamá de Agostina Vega mientras buscaba a su hija: “La tenemos dormidita”

Una misteriosa voz masculina se comunicó con Melisa Heredia en las horas más críticas del caso. La Justicia analiza el entorno de la casa de barrio Cofico y sospecha de una maniobra para ganar tiempo.

El inquietante mensaje que recibió la mamá de Agostina Vega mientras buscaba a su hija: "La tenemos dormidita"

La búsqueda de Agostina Vega sumó un capítulo que los investigadores analizan bajo lupa. En medio de las horas más dramáticas, cuando todavía no se sabía el destino de la adolescente, un contacto telefónico cambió el escenario completo. Melisa Heredia, la madre de la víctima, atendió su teléfono y escuchó una frase que ahora toma un significado completamente distinto para la fiscalía.

El caso avanza sobre los movimientos posteriores al crimen. La atención de la Justicia no se centra únicamente en el autor material, sino en lo que pasaba alrededor de la vivienda de barrio Cofico mientras la familia iniciaba el rastreo de la menor.

UN ENTORNO BAJO SOSPECHA

La causa tiene como segundo imputado a Osvaldo Fassetta, un hombre de 47 años acusado de encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género. Su vinculación con el caso genera una pregunta incómoda para los encargados de la investigación: ¿cómo es posible pasar desapercibido en un espacio tan reducido?

Osvaldo Fassetta vivía en una habitación dentro de la misma propiedad donde, según la hipótesis de la fiscalía, Claudio Barrelier asesinó a Agostina Vega. Esa cercanía física es el punto que despierta las mayores dudas en la Justicia, ya que resulta poco probable que no hubiera percibido ruidos, movimientos extraños o situaciones fuera de lo común en el lugar.

Sin embargo, hay un elemento previo que genera todavía más tensión.

EL CONTENIDO DE LA LLAMADA

Los investigadores buscan determinar si el imputado por encubrimiento tuvo una intervención directa en las primeras comunicaciones con el entorno de la adolescente. Específicamente, se analiza si existió un lazo entre él y Melisa Heredia durante esas horas críticas.

Fue en ese lapso cuando una voz masculina se comunicó con la madre de la víctima. Lejos de aportar datos sobre el paradero, la frase que pronunció esa persona congeló la búsqueda: “Quedate tranquila, te la tenemos dormidita”.

Para los encargados de la causa, este llamado no fue casual. La hipótesis principal apunta a que se pudo tratar de una maniobra activa para desviar la atención de los familiares, ganar tiempo y ocultar lo que pasaba dentro de la casa cuando la situación de la joven ya era irreversible.

La Justicia ahora intenta peritar el origen exacto de ese contacto para definir el rol de cada uno de los involucrados en las horas posteriores al hecho.

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