Un año sin poder emitir palabra. El conductor se sentó frente a Ángel de Brito y expuso el momento límite donde su propia salud le puso un freno que no esperaba.

Hablar es su herramienta de trabajo. Pero durante doce meses, Ronnie Arias se encontró en una situación que nunca imaginó: su voz, sencillamente, no salía. Lo que parecía un problema pasajero se transformó en un calvario de consultorios médicos, donde la respuesta que recibió de un especialista en pleno proceso fue, cuanto menos, desalentadora: que se acostumbrara a vivir así.
El día que su propia salud le puso un límite
El conductor se abrió por completo en una charla mano a mano en Bondi Live. La incomodidad era evidente, no solo por el diagnóstico físico, sino por lo que su cuerpo estaba intentando decirle en silencio. La tensión de los músculos del cuello y la imposibilidad de fonar lo obligaron a frenar todo.
«Me agarró una laringitis, mi cuerpo lo asimiló como si fuera cáncer, se me endurecieron todos los músculos del cuello y quedé un año sin poder fonar», soltó frente a cámara. El impacto fue total. La situación no solo le quitó el habla, sino que lo puso en un lugar de vulnerabilidad que intentó mantener en privado hasta ahora.
La razón oculta detrás del bloqueo
El análisis que hizo sobre lo que le pasó tiene un costado que sorprendió. Ronnie Arias vinculó su mudez con una acumulación de maltratos externos que no pudo procesar. «Creo que me dejó mudo no poder mandar a la mier… a mucha gente tóxica y maltratadora», confesó. Según su propia percepción, su garganta reaccionó a una agresión que no supo canalizar a tiempo, bloqueándolo por completo.
Esta no es la primera vez que debe enfrentar un desafío de esta magnitud. En 2013 recibió un diagnóstico de cáncer de garganta —del cual recibió el alta definitiva en 2016— y en 2024 atravesó un ACV «silente» que solo se detectó en un control rutinario. Hoy, mientras sigue trabajando en la recuperación de su voz, intenta darle sentido a esa marca física que le dejó el último año.





