Un accidente doméstico en su escritorio terminó por apagar la vida de uno de los pilares de la cultura argentina. Carlos Rottemberg reconstruyó las horas críticas tras la caída que, contra todo pronóstico médico inicial, marcó un desenlace irreversible para el actor.

La noticia golpeó con la dureza de lo inesperado. Luis Brandoni falleció a los 86 años tras permanecer varios días internado debido a un accidente doméstico que, en cuestión de horas, alteró por completo su evolución. La confirmación, llegada desde el entorno del Multiteatro, marcó el fin de una era para una de las figuras más constantes y reconocibles de la escena argentina.
“Murió Luis Brandoni. Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable”, comunicaron desde la sala, dando inicio a la reconstrucción de los hechos que precedieron a este desenlace.
El día que todo cambió
El episodio ocurrió el sábado 11 de abril. En aquel momento, la agenda del actor estaba inusualmente despejada: la obra que protagonizaba junto a Soledad Silveyra se encontraba suspendida debido a un problema de salud de la actriz. Brandoni permanecía en la tranquilidad de su domicilio, lejos del ritmo frenético que suele imponer el teatro.
Fue en su escritorio, en un movimiento rutinario, cuando las ruedas de su silla se trabaron inesperadamente. El actor perdió el equilibrio y la caída resultó inevitable. El golpe en la cabeza fue inmediato y marcó el inicio de un cuadro que, en los primeros instantes, parecía controlable. Ante la gravedad del impacto, fue trasladado de urgencia al Sanatorio Güemes.
La complicación del cuadro
En una primera instancia, el diagnóstico médico se centró en un hematoma subdural y la expectativa era que la evolución fuera favorable. Carlos Rottemberg, quien siguió de cerca la internación, explicó que hasta mediados de semana el pronóstico se mantenía estable.
Sin embargo, a partir del miércoles, la situación dio un giro inesperado. El estado del actor comenzó a complicarse de manera progresiva, iniciando un proceso clínico que, lamentablemente, las intervenciones médicas ya no pudieron revertir.
La reconstrucción del momento
Con el correr de las horas, trascendieron más detalles sobre la mecánica del accidente. Brandoni se preparaba para una salida personal y, en el momento de vestirse, utilizó la silla del escritorio como apoyo. Fue allí, durante una maniobra simple, cuando se produjo el resbalón y el impacto contra los muebles del entorno. Esa cadena de eventos fue la que derivó en su ingreso al centro de salud.
La partida de Luis Brandoni deja un vacío significativo. No solo por la trayectoria recorrida durante décadas, sino por lo que representaba dentro de su generación. Su fallecimiento es de esos acontecimientos que obligan a detenerse y dimensionar la pérdida de una presencia cultural que, hasta hace poco, parecía inalterable.





