Gustavo Yankelevich lloró al escuchar a su nieto Valentín y explicó por qué calló durante 12 años

El reconocido productor rompió el silencio en televisión tras los reveladores testimonios sobre su historia familiar y detalló los motivos judiciales y de protección que lo llevaron a guardar el secreto durante más de una década.

Gustavo Yankelevich lloró al escuchar a su nieto Valentín y explicó por qué calló durante 12 años

El productor Gustavo Yankelevich se quebró en vivo al aire de Intrusos al recordar el duro proceso que atravesó su familia y reaccionar al relato de su nieto Valentín, quien en declaraciones recientes aseguró que su abuelo le había salvado la vida. Invadido por la emoción, explicó los motivos que lo llevaron a mantener una estricta reserva durante 12 años frente a los medios de comunicación.

Según detalló en la entrevista, la prioridad absoluta fue resguardar la tranquilidad de sus nietos Franco, Valentín y Azul, además de respetar las determinaciones judiciales vinculadas a la tenencia de los jóvenes.

El motivo detrás de un silencio de más de una década

Yankelevich relató que durante años debió asumir un rol complejo en la escena pública, soportando especulaciones mientras se tramitaba la custodia legal. Explicó que la medida judicial inicial le otorgó una tenencia provisoria por tres meses, período en el cual el entorno familiar se sometió a monitoreos constantes y no podía quedar expuesto a la cobertura periodística.

El proceso legal definitivo se extendió durante tres años y medio. En ese lapso, el productor prefirió mantener un perfil bajo y evitar cualquier declaración a la prensa para no entorpecer el trabajo de la justicia ni alterar la vida escolar y cotidiana de los hermanos.

La decisión acordada entre los hermanos

Con el paso de los años y una vez cumplida la mayoría de edad de los integrantes de la familia, el panorama cambió. Yankelevich contó que los hermanos conversaron sobre la necesidad de hacer pública su historia.

Valentín y Franco le plantearon la situación a su hermana Azul, quien, según la reconstrucción de Yankelevich, comprendió la necesidad de sus hermanos y dio su consentimiento para que contaran su verdad apenas terminara la etapa escolar. Esa autorización interna marcó el momento en que finalmente pudieron hablar abiertamente.

El reconocimiento a los periodistas que guardaron el secreto

Durante su intervención televisiva, el histórico productor también destacó la actitud de periodistas como Rodrigo Lussich, Adrián Pallares y Jorge Rial, quienes sabían de la situación legal pero aceptaron llamarse a silencio para no perjudicar la causa judicial ni la estabilidad de los menores.

Yankelevich remarcó que ese compromiso periodístico fue fundamental para transitar los momentos más complejos del proceso sin la presión de las cámaras ni la interferencia pública.

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