El gesto silencioso del hijo de Christian Petersen en medio de la preocupación

Una imagen mínima, sin palabras, se volvió la señal más humana en horas de angustia. El silencio también puede decir mucho cuando la espera duele.

El gesto silencioso del hijo de Christian Petersen en medio de la preocupación

La internación de Christian Petersen en terapia intensiva mantiene en vilo a su entorno y a quienes lo siguen desde hace años. El chef permanece hospitalizado en el Hospital Dr. Ramón Carrillo, y el hermetismo alrededor de su estado de salud sigue alimentando la incertidumbre. En ese clima espeso, cualquier gesto se vuelve significativo.

Eso fue exactamente lo que ocurrió en las últimas horas. Hans Petersen, el hijo mayor del cocinero, reapareció en sus redes sociales con una publicación que no tuvo palabras, pero sí símbolos. La imagen es simple: una selfie frente al espejo. En el centro, un emoji de una pequeña planta verde. Nada más. Y, sin embargo, alcanzó para generar una lectura inmediata.

El detalle no pasó inadvertido. Para muchos, ese brote fue una señal de fortaleza en medio de la angustia. Una forma de decir “acá estamos”, cuando no hay demasiado para decir. La elección musical terminó de completar el clima: Hans acompañó la foto con Follow God, de Kanye West, una canción atravesada por la fe y la introspección. En uno de sus fragmentos se escucha: “Padre, me estiro. Estiro mis manos hacia ti. Realista, así es tu vida, intenta vivirla bien”.

El contexto vuelve todo más delicado. Petersen había colapsado durante una excursión al volcán Lanín, y desde entonces su evolución se maneja con extrema cautela. El silencio familiar, lejos de ser indiferencia, parece ser una forma de protección en un momento límite.

En paralelo, en las últimas horas circuló un comunicado difundido por los guías que acompañaban al chef durante la excursión. El texto buscó aclarar algunos puntos que habían generado debate en redes desde que se conoció la internación. Aun así, las certezas siguen siendo pocas y la espera continúa.

En medio de esa pausa obligada, la imagen de un hijo eligiendo no hablar, pero sí mostrar algo tan pequeño como una planta creciendo, se volvió una de las postales más elocuentes del momento. A veces, cuando la preocupación es grande, el silencio no es vacío: es cuidado.

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