El rincón de la casa que conviene revisar antes de una lluvia fuerte

Antes de la temporada de lluvias no alcanza con mirar si el techo tiene goteras. Hay un punto del sistema de desagüe que puede acumular hojas y residuos y provocar desbordes, humedad y filtraciones en la vivienda.

El rincón de la casa que conviene revisar antes de una lluvia fuerte

Cuando se aproxima una etapa de lluvias frecuentes, revisar el techo suele ser una de las primeras tareas de mantenimiento. Sin embargo, hay otro sector que puede pasar inadvertido y que cumple una función clave: las canaletas y las bajadas de agua.

El sistema tiene que permitir que el agua que cae sobre el techo siga un recorrido adecuado hasta el punto de descarga. Si una parte está obstruida, deteriorada o no permite que el agua circule correctamente, una lluvia intensa puede convertir un problema pequeño en una filtración.

De hecho, las recomendaciones oficiales ante inundaciones incluyen revisar los techos y mantener limpias las canaletas y los desagües pluviales.

Por qué las canaletas y las bajadas merecen especial atención

Las canaletas reciben el agua que baja de la cubierta y la conducen hacia las bajadas. En ese recorrido pueden acumularse hojas, ramas pequeñas, tierra y otros residuos.

El problema no siempre aparece durante una lluvia débil. Una obstrucción parcial puede permitir que el agua circule normalmente durante precipitaciones moderadas y desbordarse cuando aumenta el volumen de agua.

Por eso, antes de una lluvia fuerte conviene observar, desde un lugar seguro, si:

  • hay hojas o residuos acumulados en las canaletas;
  • existen sectores donde el agua podría quedar retenida;
  • alguna canaleta está deformada o separada de su posición;
  • una bajada presenta signos visibles de obstrucción;
  • hay manchas de humedad cerca de los sectores por donde debería evacuarse el agua.

Los documentos técnicos oficiales sobre viviendas también contemplan el sistema de evacuación del agua de lluvia y la importancia de resolver correctamente los encuentros de la cubierta y sus desagües.

Qué señales muestran que el desagüe no está funcionando bien

Una de las primeras señales puede aparecer dentro de la vivienda, aunque el origen del problema esté afuera.

Manchas nuevas de humedad, pintura ampollada, revoque deteriorado o sectores del cielorraso que comienzan a cambiar de color pueden indicar que existe un ingreso de agua. Sin embargo, el lugar donde aparece la mancha no necesariamente coincide con el punto exacto por donde entra el agua.

Por eso, si aparece humedad después de una lluvia, no alcanza con pintar nuevamente la superficie. También hay que buscar el origen y comprobar el recorrido del agua.

Una comprobación visual desde un lugar seguro puede ayudar a detectar el problema antes de que una lluvia intensa lo convierta en una filtración.

También conviene prestar atención a las canaletas que se ven vencidas, a las uniones deterioradas y a las bajadas que no parecen conducir correctamente el agua.

Qué conviene revisar además de las canaletas

El mantenimiento previo a las lluvias no debería limitarse a un único punto.

También es recomendable observar, siempre que pueda hacerse sin exponerse a una caída, el estado general de la cubierta, las tejas o chapas desplazadas, los encuentros entre distintos materiales y los sectores donde existen desagües.

En terrazas, patios y otras superficies exteriores, hay que comprobar que las rejillas y desagües no estén cubiertos por hojas, tierra u objetos que dificulten el escurrimiento.

La normativa argentina sobre instalaciones pluviales contempla precisamente la necesidad de contar con desagües adecuados en techos, terrazas, balcones y otras superficies expuestas al agua de lluvia.

Qué hacer si ya apareció una filtración

Si después de una lluvia aparecen manchas de humedad, lo más importante es no limitarse a ocultar el síntoma.

Primero hay que determinar de dónde puede estar ingresando el agua y revisar el recorrido del desagüe. Si el problema está relacionado con una canaleta, una bajada, una cubierta deteriorada o una falla de impermeabilización, puede ser necesario realizar una reparación específica.

Además, si el agua ingresó en sectores donde hay instalaciones eléctricas, hay que extremar las precauciones. Las recomendaciones oficiales indican desconectar los artefactos eléctricos y cortar el suministro si existe riesgo de que el agua ingrese en la vivienda.

Y hay otro punto importante: no conviene subir al techo durante una lluvia ni sobre una superficie mojada o inestable. Si la revisión requiere trabajar en altura, lo adecuado es recurrir a una persona capacitada y utilizar las medidas de seguridad correspondientes.

Una revisión pequeña puede evitar un problema mayor

Antes de una lluvia fuerte, revisar las canaletas y las bajadas de agua puede parecer una tarea menor, pero forma parte del mantenimiento preventivo de la vivienda.

La clave no es solamente comprobar que estén limpias. También hay que verificar que el agua tenga un recorrido libre desde el techo hasta el punto de descarga y prestar atención a cualquier señal de deterioro o humedad.

Una obstrucción que parece insignificante en un día de lluvia moderada puede generar desbordes cuando aumenta la cantidad de agua. Detectarla antes puede evitar una filtración, daños en paredes o cielorrasos y reparaciones más costosas.

Fuentes consultadas

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