Dolor en Venezuela: encontraron muerto a Lucas Gámez, el nene argentino que estuvo 14 días bajo los escombros

La confirmación llegó desde la ciudad costera de La Guaira y rompió la última expectativa que quedaba en el lugar. Blancalida Martínez y Marcos Gámez pasaron dos semanas enteras apostados frente a una montaña de cemento, esperando una señal que nunca llegó de la manera en que la necesitaban. El rescate de Lucas Gámez, el nene argentino de 9 años, terminó este miércoles con el hallazgo de su cuerpo.

Dolor en Venezuela: encontraron muerto a Lucas Gámez, el nene argentino que estuvo 14 días bajo los escombros

El caso venía acumulando una serie de situaciones particulares que excedían los protocolos lógicos de una emergencia internacional. Mientras el tiempo corría en contra y las posibilidades estructurales se reducían, la búsqueda empezó a moverse por impulsos que salieron de la planificación oficial de las brigadas.

El chico estaba pasando un día de playa con sus tíos cuando ocurrieron los dos terremotos que golpearon a Venezuela. Su mamá sintió el sismo y corrió directo hacia La Guaira, pero al llegar se encontró con que el edificio Miramar se había derrumbado por completo. A partir de ese momento, la permanencia de los padres en el inmueble colapsado generó un quiebre en la dinámica del operativo.

Entrar abajo de los escombros

Al cumplirse una semana del colapso, ocurrió un hecho que alteró la rutina de los rescatistas. Blancalida Martínez exigió ingresar directamente a la zona de máximo peligro, un sector inestable y cubierto de escombros donde se presumía que estaba el nene. Consiguió un casco, entró al perímetro y empezó a gritar para intentar que su voz traspasara las capas de concreto, buscando una respuesta inmediata.

La intervención de la mujer obligó a mantener activa una hipótesis específica. Los padres sostenían que el chico podía haber quedado atrapado en un pequeño espacio hueco entre los bloques, lo que generó un despliegue paralelo. La asignación inicial de las tareas estaba a cargo de equipos de El Salvador y Jordania, pero la presencia de un menor argentino modificó las conductas del personal en el terreno.

Rescatistas en horas de descanso

Brigadistas argentinos que formaban parte de las misiones internacionales se enteraron de la situación y tomaron una decisión por fuera de sus obligaciones asignadas. Los efectivos se ofrecieron de manera voluntaria para sumarse a los rastreos pesados, utilizando sus horas de descanso para continuar las excavaciones en el Miramar.

El lunes la tensión se volvió todavía más compleja en el lugar del derrumbe. Lucas Gámez cumplió 9 años mientras seguía desaparecido bajo la estructura. Sus familiares y seres queridos decidieron llevar una torta y le cantaron el feliz cumpleaños de manera simbólica en la vereda del edificio destruido, en medio de los trabajos de las cuadrillas.

Una torta en la vereda

Las redes sociales también reflejaron ese intento por sostener la búsqueda desde el plano afectivo. Sus compañeros de escuela grabaron un video desde Argentina para mandarle apoyo, mientras su mamá publicaba un mensaje directo esperando que el regreso a casa fuera el regalo de cumpleaños.

Dos días después de esa escena, los rescatistas localizaron el cuerpo en el sector bajo los escombros, confirmando el desenlace definitivo frente a sus padres que continuaban en el lugar.

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