Luego de 9 años juntos, Fabián Cubero y Mica Viciconte rompieron el silencio sobre el acuerdo que mantiene su relación: “Hay que jugar y…”

El exfutbolista y la panelista le confesaron a Pampita el método privado que usan para sostener el vínculo después de casi una década.

Luego de 9 años juntos, Fabián Cubero y Mica Viciconte rompieron el silencio sobre el acuerdo que mantiene su relación: “Hay que jugar y…”

La estabilidad prolongada en el espectáculo suele esconder negociaciones que no siempre se ventilan. Después de 9 años en común, Fabián Cubero y Mica Viciconte decidieron abrir la puerta de su intimidad para exponer el pacto que sostiene la estructura de la pareja. Lo hicieron en una entrevista frente a Pampita, donde dejaron claro que el paso del tiempo los obligó a establecer reglas nuevas.

El acuerdo contempla una serie de incentivos específicos que ambos aplican de manera estricta en el plano más reservado de su convivencia. Sin embargo, el funcionamiento de este método dejó en evidencia una marcada diferencia de perfiles entre los dos al momento de llevarlo a la práctica.

LA DIFERENCIA EN EL PACTO

La revelación comenzó cuando se abordó la dinámica diaria del matrimonio. En ese punto apareció la primera distancia: el exfutbolista definió a su pareja como alguien muy pasional y fogosa, pero la realidad puertas adentro exige un elemento material concreto para que el vínculo funcione.

Mica Viciconte reconoció que, a diferencia de lo que muestra su perfil público, su postura inicial es mucho más tímida. Esta contradicción interna la llevó a aceptar ciertas condiciones para que la relación fluya, aunque impuso un límite tajante respecto a lo que está dispuesta a hacer y lo que descarta por completo.

EL LÍMITE DEL JUEGO

El núcleo del acuerdo incluye el uso de elementos específicos que la pareja guarda para ocasiones particulares. Fabián Cubero confirmó la existencia de una valijita con juguetes y accesorios que incorporan a la rutina.

La puesta en práctica, sin embargo, genera tensiones menores por la falta de coincidencia en los códigos visuales. “No viene con acting porque me tiento, si no, no puedo”, advirtió la panelista, marcando una distancia insalvable con las pretensiones de su compañero. El pacto funciona, pero bajo la estricta prohibición de montar personajes.

EL MÉTODO SIN DISFRACES

A pesar de las restricciones que impone la timidez de ella, el sistema se mantiene vigente porque se dividieron las tareas de estimulación. El exjugador de Vélez asumió el rol de armar la escena desde cero, recurriendo a herramientas tradicionales para compensar las diferencias.

“Yo no uso disfraz, pero me gusta poner música, velas y masajes”, detalló Fabián Cubero sobre el cierre de la charla. El acuerdo, que lleva casi una década sosteniendo la estructura de la pareja, depende exclusivamente de ese equilibrio sutil entre la timidez de uno y la iniciativa del otro.

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