Christian Petersen sufrió una descompensación cardíaca al escalar el volcán Lanín

El chef permanece internado en terapia intensiva en la Patagonia tras un episodio inesperado en plena montaña. La evolución de su salud mantiene en vilo a su entorno más cercano.

Christian Petersen sufrió una descompensación cardíaca al escalar el volcán Lanín

El silencio de la montaña se rompió de golpe. Christian Petersen, reconocido chef argentino, debió ser rescatado de urgencia mientras escalaba el volcán Lanín luego de sufrir una severa descompensación cardíaca. El episodio ocurrió en plena travesía y terminó con su traslado inmediato al Hospital Ramón Carrillo, donde permanece internado en terapia intensiva.

Petersen tiene 56 años y había encarado la excursión con preparación previa y todos los permisos exigidos por el Parque Nacional Lanín. Era una salida planificada, acompañada por un grupo de expedicionistas y guías habilitados. Sin embargo, en un tramo del ascenso algo empezó a cambiar: su cuerpo no respondió como se esperaba y la señal de alarma fue inmediata.

Según se contó en el programa Puro Show, el guía advirtió que uno de los integrantes del grupo no estaba en buenas condiciones físicas. No dudó. Dio aviso al guardiaparque y pidió asistencia urgente. Ese gesto, rápido y preciso, activó un operativo de rescate que fue clave.

Un rescate contrarreloj

El chef fue descendido de la montaña, sedado y trasladado en ambulancia al hospital de Junín de los Andes. Allí, los médicos detectaron una fibrilación auricular, una arritmia cardíaca que provoca un ritmo irregular y acelerado del corazón. Tras ser estabilizado, decidieron derivarlo al Hospital Ramón Carrillo, donde continúa internado y bajo estricta observación.

La situación sigue siendo delicada. Según relató Angie Balbiani, la familia tiene la intención de trasladarlo a Buenos Aires para continuar el tratamiento, pero por ahora no es posible. Los valores médicos aún no se estabilizaron lo suficiente como para autorizar un avión sanitario.

Petersen se encontraba viviendo en Areco junto a su esposa, donde habían abierto un parador. La noticia sorprendió a su entorno y generó una fuerte preocupación, no solo por la gravedad del cuadro, sino por lo repentino del episodio.

Hoy, el foco está puesto en su evolución. Sin estridencias ni dramatismos, la atención sigue minuto a minuto lo que ocurra con su salud, mientras se espera una señal positiva que permita avanzar en su recuperación.

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