El reclamo de Pablo Echarri a Mario Pergolini cuando vio la parodia de Cristina en el estudio «Bien gorilón tu video»

La charla transcurría con total normalidad hasta que un segmento con inteligencia artificial cambió el clima en el piso. El actor no dejó pasar el detalle y el ida y vuelta quedó registrado en vivo.

El reclamo de Pablo Echarri a Mario Pergolini cuando vio la parodia de Cristina en el estudio "Bien gorilón tu video"

La visita de Pablo Echarri al programa de Mario Pergolini venía transcurriendo con la liviandad de una charla entre conocidos. Risas, anécdotas y un clima distendido que, de repente, se cortó en seco cuando la producción del ciclo en eltrece mostró algo que no estaba en los planes del invitado.

El actor, que se había sentado en el sillón de Otro Día Perdido con la idea de pasar un momento relajado, cambió su postura al instante. Lo que salió al aire generó una incomodidad inmediata, cortando la complicidad que se venía dando frente a las cámaras.

UN ACUERDO QUE SE ROMPIÓ

Echarri no dejó pasar el segundo de duda y fue directo al hueso apenas vio la imagen de Cristina Fernández de Kirchner con una tobillera electrónica. La molestia del actor no fue solo por el contenido, sino por una charla privada que, según afirmó, había quedado clara antes de empezar el programa.

«Disculpame que te diga esto pero vos afuera me dijiste que no íbamos a hablar de política», soltó Echarri. Del otro lado, Pergolini intentó bajarle la intensidad con un «Uf» que sonó a un intento por salir del paso, pero la tensión ya estaba instalada en el estudio.

EL CRUCE QUE SUBIÓ EL TONO

«Me pusiste un video muy feo que no me gustó nada», insistió el marido de Nancy Dupláa mientras el conductor intentaba justificar la apuesta de la producción apelando al humor. Pero el cruce escaló rápido cuando el artista calificó la elección del material: «Bien gorilón tu video, mostraste la tobillera, eso es bien feo».

Pergolini no se quedó callado y retrucó con su estilo: «¿Yo te puse un video muy feo? No seas Kuka, no pasa nada». El ida y vuelta continuó con Echarri sosteniendo que el uso de la tobillera marcaba una postura política clara.

«Que venga el que puso la tobillera que no fui yo», se defendió Mario, intentando marcar una distancia. El momento terminó con Echarri advirtiendo que esperaba que lo volvieran a hacer. Ya sobre el cierre, y tras las chicanas, ambos coincidieron en que, más allá de la incomodidad, valoran hablar con alguien que no es «tibio».

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