El diseñador, de extrema confianza de Nicole Neumann, confirmó que no estará presente en el salón durante el evento. En medio de los preparativos, un detalle compartido por Mica Viciconte en el círculo familiar de Fabián Cubero terminó de captar la atención.

La expectativa por el cumpleaños de 15 de Allegra Cubero movilizó a todo el entorno familiar durante los últimos días. Con el salón en zona norte listo y los preparativos a contrarreloj, el eje de la atención se posó sobre el outfit de la adolescente, que finalmente estuvo a cargo de Laurencio Adot.
El diseñador, conocido por su estrecha relación con Nicole Neumann, trabajó en el vestido desde el inicio, despejando los rumores que circulaban hace semanas sobre quién confeccionaría la prenda. Sin embargo, cuando el evento ya estaba encima, una situación particular respecto a los invitados puso el foco en otro lado.
UN AUSENTE QUE GENERA RUIDO
A pesar de haber sido el responsable de la imagen de la quinceañera, Laurencio Adot confirmó que no tiene acceso al festejo. Lejos de esquivar el tema, eligió una respuesta cargada de ironía sobre su exclusión: «No estoy invitado pero le hice el vestido y estuvo todo muy bien. Creo que lo va a usar… digo creo porque ya no sé», disparó molesto.
La declaración de Adot, quien siempre prefirió mantenerse al margen de los cruces entre Nicole y Fabián Cubero, dejó expuesta una incomodidad que el diseñador no pudo ocultar. Para muchos, este gesto terminó de confirmar que el clima previo al evento no estuvo exento de tensiones.
EL CONTRASTE FAMILIAR
Mientras los cuestionamientos sobre la lista de invitados ocupaban la escena, en el círculo cercano a Fabián Cubero y Mica Viciconte el foco estaba puesto en los preparativos estéticos. La pareja mostró en redes sociales el paso a paso del make-up de Allegra, dejando ver la intimidad de las horas previas.
Pero hubo un momento que no pasó inadvertido para quienes siguen la dinámica de la familia. Mientras las mujeres se preparaban para la fiesta, Mica compartió una imagen donde se lo ve a Cubero muy concentrado en lo suyo, pero lejos del ajetreo del salón: aprovechando el sol mientras el resto ultimaba los detalles para la gran noche.





