Soledad Sormunen fue quien encontró a los nenes y a la niñera intoxicados. En sus primeras declaraciones públicas, descartó que el escape de gas haya sido en la cocina y dio detalles del momento más duro.

La madre de los dos nenes que murieron intoxicados por monóxido de carbono en una casa de Villa Devoto rompió el silencio tras la tragedia y habló por primera vez de lo ocurrido. “Estoy en crisis, destruida”, dijo en un testimonio marcado por el dolor.
Soledad Sormunen, de 37 años, fue quien descubrió la escena el lunes por la tarde al regresar a su vivienda de la calle Mercedes al 4400. Allí encontró a sus hijos, de 2 y 4 años, y a la niñera que los cuidaba, inconscientes.
En sus declaraciones, la mujer hizo una aclaración clave para la investigación: aseguró que el gas de la cocina estaba cerrado y que el escape se habría producido en otro sector del domicilio. Sus palabras coincidieron con las primeras pericias técnicas realizadas en la vivienda.
Tras el hallazgo, Sormunen salió desesperada a pedir ayuda a la comisaría vecinal ubicada a pocos metros. Minutos después llegaron efectivos policiales, Bomberos de la Ciudad y personal del SAME.

Los médicos constataron la muerte de la niñera, de 32 años, y trasladaron de urgencia a los dos nenes al Hospital Zubizarreta, donde horas más tarde se confirmó el fallecimiento de ambos.
Según informaron operarios de Metrogas, la intoxicación habría sido provocada por una deficiente evacuación de gases de un calefón, agravada por una obstrucción en el conducto de ventilación. También descartaron que el problema se haya originado por una pérdida en cañerías.
En su testimonio, la madre también recordó a la niñera con palabras de agradecimiento y destacó el vínculo que tenía con sus hijos. La familia residía en el lugar desde septiembre bajo contrato de alquiler.
La causa quedó caratulada como “averiguación de causales de muerte” y es investigada por la Fiscalía N.º 13, que continúa reuniendo elementos para determinar responsabilidades.
Mientras la investigación avanza, el testimonio de la madre se convirtió en una pieza central del caso y en uno de los momentos más crudos posteriores a una tragedia que conmocionó al barrio.








