El entorno del chef pidió frenar la información oficial mientras sigue internado en terapia intensiva. La medida busca calma en medio de días cargados de tensión y versiones cruzadas.

La frase fue corta, seca y sin margen para interpretaciones. Desde el Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes confirmaron que no se emitirán más partes médicos públicos sobre la salud de Christian Petersen. “El hospital brindará partes a ellos nada más”, dijeron, en referencia exclusiva a la familia. Nada más.
La decisión llega cuando la preocupación sigue latente y el chef de 55 años continúa internado en terapia intensiva, a nueve días de haber sido trasladado de urgencia tras una descompensación durante una excursión al volcán Lanín. Desde aquel momento, cada dato generó expectativa, pero también ruido, ansiedad y versiones que no siempre coincidieron con la realidad.
Un pedido claro de la familia
El hermetismo no fue casual. Desde el primer comunicado oficial, el entorno íntimo de Petersen había pedido preservar la privacidad. En las últimas horas, ese pedido se volvió más firme. El enojo por trascendidos erróneos terminó de sellar una postura: la información clínica quedará puertas adentro, lejos del circuito mediático.
La medida marca un punto de inflexión. Hasta ahora, cada novedad sobre su estado generaba alivio o preocupación inmediata. Ahora, el silencio busca proteger un proceso que todavía es delicado, pero que empieza a mostrar señales alentadoras.
Qué se sabe del cuadro
Según se informó, la descompensación estuvo vinculada a una fibrilación auricular, un trastorno del ritmo cardíaco que provoca latidos irregulares y puede afectar seriamente el funcionamiento del corazón. Por ese motivo, Petersen quedó bajo estricta observación médica desde su ingreso.
En las últimas horas, el periodista Juan Etchegoyen aportó datos que llevaron algo de alivio. Contó que el chef mostró una evolución positiva: se despertó, se emocionó, lloró, sonrió y fue desentubado. Gestos mínimos, pero enormes para quienes lo acompañan de cerca.
Por ahora, no habrá más comunicados ni actualizaciones oficiales. Solo queda esperar, respetar el silencio elegido por su familia y acompañar, a la distancia, un momento que sigue siendo tan frágil como esperanzador.








