Un dispositivo portátil desarrollado en Japón utiliza el aire de un secador de pelo o un secador de ropa de cama para acelerar el secado de prendas. El fabricante asegura que algunas pueden quedar listas en pocos minutos, pero el resultado depende del tipo de tela, la cantidad de agua que conserve la ropa y el equipo utilizado.

Cómo funciona el invento japonés que seca la ropa rápidamente
Secar una camisa recién lavada cuando hay humedad, poco espacio o no se dispone de un secarropas puede convertirse en un problema cotidiano. En Japón desarrollaron una solución particular: una estructura portátil que se coloca alrededor de la ropa y concentra aire para acelerar la eliminación de humedad.
El dispositivo se llama Kotsukan Aero Duct THE Long y fue desarrollado por la empresa japonesa Marvin Trading. No funciona como un secarropas convencional: en lugar de tener un tambor propio, utiliza el aire producido por un secador de pelo o un secador de ropa de cama y lo dirige hacia la prenda dentro de una cubierta flexible.

La explicación es más sencilla de lo que parece. Una prenda mojada contiene agua entre sus fibras y, para que se seque, esa humedad debe evaporarse. El aire en movimiento favorece el proceso porque ayuda a retirar el aire húmedo que permanece alrededor de la tela.
Por eso, el invento no “absorbe” el agua de la ropa ni elimina la necesidad de evaporarla. Su función es crear un flujo de aire concentrado alrededor de la prenda para acelerar un proceso que normalmente ocurre de manera mucho más lenta.
La diferencia puede ser importante en una situación muy común: una persona lava una camisa en un hotel por la noche y necesita volver a ponérsela a la mañana siguiente. En lugar de dejarla colgada esperando que se seque con el aire de la habitación, el sistema permite utilizar el secador disponible en el alojamiento como fuente de aire.
El fabricante señala que el dispositivo está pensado justamente para viajes y estadías fuera de casa, aunque también puede utilizarse en el hogar.
¿Realmente puede secar una prenda en 10 minutos?
Puede hacerlo con determinadas prendas y condiciones, pero “10 minutos” no significa que cualquier ropa mojada vaya a quedar seca en ese tiempo.
La propia empresa ofrece distintos tiempos orientativos según la prenda. Para una camisa, por ejemplo, informa aproximadamente entre 10 y 20 minutos; para una remera liviana el proceso puede ser más rápido, mientras que un pantalón de algodón o un jean puede necesitar alrededor de 20 a 30 minutos. Son tiempos informados por el fabricante y no una medición independiente aplicable a cualquier situación.
La cantidad de agua que queda en la ropa después del lavado es determinante. Una prenda que fue bien centrifugada comienza el proceso con mucha menos humedad que otra que todavía conserva una gran cantidad de agua.
Ese detalle también ayuda a entender por qué el centrifugado tiene tanta importancia. La Secretaría de Energía argentina recomienda centrifugar la ropa y señala que esta opción consume menos energía que utilizar una secadora; también considera preferible, cuando las condiciones lo permiten, secar la ropa al sol o al aire libre.
El tipo de tela también cambia el resultado. Una remera fina y un jean pueden salir del mismo lavarropas, pero la cantidad de agua que retienen y la facilidad con la que esa humedad atraviesa sus fibras no son iguales.
El propio fabricante contempla diferencias importantes: informa tiempos de 10 a 20 minutos para camisas, 15 a 25 para camisas de franela, 20 a 30 para pantalones de algodón y 20 a 30 para prendas de denim. Para las toallas, en cambio, indica 20 minutos o más.

La consecuencia práctica es clara: el invento tiene mucho más sentido para una prenda puntual que para reemplazar un ciclo completo de secado doméstico.
Qué prendas puede secar y cuándo realmente resulta útil
El Kotsukan Aero Duct está pensado para prendas que puedan colocarse dentro de la estructura y recibir el flujo de aire. La empresa menciona camisas, ropa interior, medias, remeras, pantalones, faldas y otras prendas, con diferentes tiempos según el material y el tamaño.
Su mayor ventaja aparece cuando la necesidad no es secar una montaña de ropa, sino resolver rápidamente una prenda que hace falta volver a usar.
Puede ser útil, por ejemplo, para alguien que está de viaje y necesita una camisa limpia para el día siguiente. También puede resultar práctico para una persona que vive en un departamento pequeño y no quiere incorporar un electrodoméstico voluminoso solamente para resolver el secado ocasional de algunas prendas.
En cambio, si la intención es secar varias cargas completas de ropa después de cada lavado, la comparación cambia. Este sistema depende de otro aparato para generar el aire y trabaja alrededor de una cantidad limitada de prendas. No tiene la capacidad ni el funcionamiento automático de un secarropas de tambor.
Hay además una cuestión energética que conviene tener presente antes de interpretarlo como una alternativa necesariamente más económica. El dispositivo en sí no genera el aire: depende de un secador de pelo o de otro equipo. La Secretaría de Energía argentina advierte que los pequeños electrodomésticos que producen calor, entre ellos los secadores de pelo, pueden tener potencias importantes y que su consumo depende del tiempo de utilización.
Por eso, no hay base para afirmar que este invento siempre consuma menos electricidad que un secarropas. Para hacer una comparación real habría que conocer la potencia del equipo utilizado, cuánto tiempo funciona y el consumo del secarropas con el que se lo compara.
En Argentina, además, la normativa sobre eficiencia energética contempla expresamente el consumo asociado al secado con secarropas de tambor y señala que, en general, esa operación puede consumir más energía que el lavado. También destaca que una mayor eficiencia de centrifugado reduce el costo posterior del secado.
La clave está en el aire, pero también en cuánto se centrifugó la ropa
El aspecto más interesante del sistema no es que haya descubierto una forma nueva de eliminar el agua, sino cómo concentra el aire alrededor de una prenda para acelerar la evaporación.
Una ropa recién centrifugada contiene menos agua y, por lo tanto, requiere menos tiempo para llegar a un estado seco. Si además el aire circula de manera continua alrededor de la superficie húmeda, la evaporación puede avanzar con mayor rapidez.
Eso explica una situación que puede resultar contraintuitiva: agregar más calor no garantiza por sí solo un secado proporcionalmente más rápido. También importa qué sucede con el aire húmedo que rodea la prenda.
El diseño del Kotsukan busca precisamente mantener el flujo de aire alrededor de la ropa. La empresa indica que se coloca la estructura sobre una percha, se introduce la prenda y se conecta el conducto a un secador de pelo o a un secador de ropa de cama.
El fabricante también recomienda controlar el proceso. Cuando se utiliza un secador de pelo, sus instrucciones indican trabajar con un temporizador y revisar la ropa al finalizar el ciclo; además, advierte que durante el secado hay que permanecer cerca y no dejar el aparato funcionando sin supervisión.
Ese punto no es menor. La posibilidad de usar un secador de pelo convierte al sistema en una solución portátil, pero también significa que el usuario está haciendo funcionar un aparato que produce calor durante varios minutos. No debería tratarse como un dispositivo que puede dejarse funcionando mientras se sale de la casa.
La propuesta japonesa, entonces, tiene un alcance bastante concreto. No reemplaza las reglas básicas del secado ni convierte cualquier prenda mojada en ropa seca de manera instantánea. Su aporte consiste en aprovechar una fuente de aire caliente que ya existe y concentrarla alrededor de una prenda para reducir considerablemente el tiempo de espera.
Para una camisa que se necesita usar esa misma noche, puede ser una solución ingeniosa. Para una carga completa de toallas, jeans y ropa pesada, la historia es muy diferente.
El dato que mejor permite entender el invento es justamente ese: no fue diseñado para hacer desaparecer el secarropas de los hogares, sino para resolver el problema mucho más específico de secar algunas prendas rápidamente y sin transportar un electrodoméstico grande.
Fuentes consultadas
- Secretaría de Energía de la Nación — información sobre el uso eficiente del lavarropas, el centrifugado y las alternativas de secado en el hogar.
- Secretaría de Energía de la Nación — recomendaciones sobre consumo energético de pequeños electrodomésticos, incluidos los secadores de pelo.
- Ministerio de Economía de la Nación — normativa argentina sobre etiquetado de eficiencia energética y relación entre centrifugado y consumo durante el secado.
- INTI – Instituto Nacional de Tecnología Industrial — referencia institucional argentina sobre su trabajo técnico en el sector textil y el desarrollo tecnológico asociado a materiales y procesos textiles.
- Marvin Trading Co., Ltd. — información oficial del Kotsukan Aero Duct, funcionamiento, tiempos orientativos, prendas compatibles e instrucciones de uso.
LO MÁS LEÍDO
TV y Medios
Tensión entre Martita Fort y Maru Botana en MasterChef Celebrity por un insólito detalle de la receta
Celebridades
“Ya pasó el tren”: Barby Franco tomó una contundente decisión sobre su relación con Fernando Burlando después de 15 años
TV y Medios
Rodolfo Barili sacudió Telefe con un anuncio inesperado: «Gracias a todos»
Parejas y Ex
Salió a la luz qué pasará con Lionel Messi y Antonela Roccuzzo tras la despedida de la Selección: “Se termina”
Info en video
Marina Calabró reveló qué carrera eligió su hija Mía y lanzó una particular broma: “Espero no necesitarla”
TV y Medios
La interna menos pensada: la guerra que enfrenta a Andrea del Boca y Nazarena Vélez en Carlos Paz
TAMBIÉN PODÉS VER
Recetas
Masa casera fácil para tarta dulce: receta paso a paso
Recetas
Recetas para primavera: 7 ideas fáciles, frescas y completas para renovar el menú
Recetas
Papas rellenas con pocos ingredientes: la receta fácil y abundante para la cena
Vida cotidiana
Qué significa que se rompa un vaso y por qué puede estallar solo
Vida cotidiana
La heladera inteligente que reconoce los alimentos y ayuda a controlar cuándo vencen: cómo funciona
Vida cotidiana


