El parte médico de Christian Petersen y la gravedad del cuadro que enfrenta

La preocupación por la salud de Christian Petersen creció cuando finalmente se conoció el parte médico oficial. No fue un mensaje alentador ni tranquilizador, pero sí claro. El chef permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes, con un estado clínico que los médicos definieron como “reservado”.
El comunicado fue emitido este miércoles 18 de diciembre por el Ministerio de Salud de Neuquén, en conjunto con el hospital, luego de varias horas de versiones cruzadas. Según el texto oficial, Petersen fue derivado desde el Hospital de Junín de los Andes tras sufrir una descompensación durante el ascenso al volcán Lanín, y actualmente cursa “un cuadro de falla multiorgánica que requiere atención médica especializada continua”.
Ese punto fue el que encendió la alarma. La falla multiorgánica implica que más de un sistema vital del cuerpo se encuentra comprometido, lo que obliga a un monitoreo constante y a tratamientos intensivos. Por eso, el chef permanece en terapia, bajo cuidados permanentes y con seguimiento médico minuto a minuto.
Qué se sabe del cuadro clínico
De acuerdo a lo informado en programas televisivos y luego ratificado por fuentes oficiales, la descompensación inicial estuvo vinculada a una fibrilación auricular, una arritmia cardíaca que provoca un ritmo irregular del corazón. Tras ser estabilizado en Junín de los Andes, los profesionales decidieron su traslado a un centro de mayor complejidad para abordar el cuadro completo.
El hospital fue enfático en otro punto: hasta ese momento no se había difundido ningún parte médico previo y toda información no proveniente de los canales oficiales carece de validez. “Cualquier dato que circule en redes sociales u otros medios no surge de esta institución”, aclararon, buscando cortar de raíz rumores y diagnósticos improvisados.
El comunicado cerró con un pedido explícito de respeto por la intimidad de Christian Petersen y su familia, un gesto que, lejos de ser protocolar, refleja la delicadeza del momento. Mientras tanto, el chef continúa internado, y cada novedad será comunicada únicamente por vías oficiales. La espera, por ahora, es cauta y en silencio.








