Con las nenas en el centro, un pedido reciente terminó generando una nueva tensión entre ambos.

Mauro Icardi y Wanda Nara sumaron un nuevo capítulo de tensión legal en Buenos Aires durante las últimas horas. El futbolista, que tiene previsto su regreso a Turquía, solicitó formalmente pasar una jornada completa junto a sus hijas, Francesca e Isabella, pero recibió una respuesta negativa por parte del entorno de la conductora.
La decisión quedó firme a través de Ana Rosenfeld, representante legal de la modelo, quien rechazó la petición del deportista. El conflicto central radica en que, para concretar el encuentro este jueves, las niñas deberían ausentarse nuevamente a sus obligaciones escolares, un punto que Wanda Nara no está dispuesta a ceder bajo ninguna circunstancia.
El riesgo escolar que separa a la familia
El argumento principal que sostiene la defensa de la empresaria se basa en la regularidad académica de las menores. Según trascendió en el ciclo La Mañana con Moria, el entorno de la mediática planteó que las niñas quedarían en una situación de riesgo institucional por la acumulación de faltas si se le otorgara el día a Mauro Icardi.
Esta postura generó un fuerte malestar en el jugador del Galatasaray, quien recordó un antecedente inmediato para defender su postura. El delantero sostiene que durante julio del año pasado las menores no asistieron al colegio por un período de 15 días, lo que vuelve contradictorio el impedimento actual por solo una jornada de ausencia.
Una negociación a contrarreloj en Tribunales
Actualmente, la abogada Lara Piro se encuentra trabajando en la estrategia legal de Mauro Icardi para intentar revertir la situación antes de su partida. El futbolista pretende obtener el permiso para estar con las nenas el jueves de forma completa, dado que luego debe retomar sus compromisos profesionales en el exterior.
A pesar de la distancia física, ya que la madre de las niñas se encuentra de viaje junto a Martín Migueles, la comunicación entre las partes es nula y todo se define mediante intermediarios. Las menores, por su parte, habrían manifestado el deseo de compartir esas horas con su padre, lo que suma presión emocional a un conflicto que parece no encontrar una salida pacífica.
El bienestar de Francesca e Isabella queda una vez más en el centro de una disputa mediática que no da tregua, mientras los abogados intentan alcanzar un acuerdo de último momento que permita el reencuentro familiar sin descuidar las exigencias escolares que hoy impone la madre.
Las próximas horas serán determinantes para saber si el futbolista logra ver a sus hijas antes de subir al avión.








