El tenso cruce por Javier Milei entre Viviana Canosa y Alejandro Fantino que terminó con una silla vacía al aire

Una discusión política sobre el acto del 25 de Mayo abrió una grieta inesperada en pleno vivo de streaming y forzó la salida inmediata de la periodista del estudio.

El tenso cruce por Javier Milei entre Viviana Canosa y Alejandro Fantino que terminó con una silla vacía al aire

El clima en el set de Cónclave se volvió insostenible en cuestión de segundos. Lo que empezó como un intercambio de opiniones sobre el discurso del presidente Javier Milei derivó en un pase de facturas directo que nadie en la mesa pudo frenar.

La tensión escaló a tal punto que Viviana Canosa tomó una decisión drástica frente a los micrófonos, dejando al resto de los integrantes del programa sin margen para reaccionar ante lo que estaba pasando al aire.

El comentario que desató todo

La mesa debatía las posturas políticas del Gobierno hasta que Alejandro Fantino hizo una autorreflexión sobre cómo le afectan a él los ambientes en los que se maneja. El conductor afirmó que esos entornos le tocan un “botoncito psicótico” y que termina hablando en esos términos.

La frase generó una incomodidad inmediata en el estudio. Viviana Canosa se dio por aludida al instante, frenó el debate general y decidió confrontar cara a cara a su compañero de streaming.

La reacción en vivo

La periodista le preguntó directamente si la estaba tratando de psicótica por relatar lo que pasa en las redes y contar la realidad del país. Aunque Alejandro Fantino intentó calmar las aguas y le preguntó si tenía ganas de escuchar, el clima ya se había vuelto irreversible.

La discusión subió de tono cuando Viviana Canosa le marcó que él no la iba a autorizar a hablar o a interrumpir, mientras que Alejandro Fantino le retrucó que no pusiera en su boca palabras que él no había dicho. En ese momento, la transmisión mostró la consecuencia menos pensada para el ciclo.

Una silla vacía

Sin ganas de seguir la discusión, Viviana Canosa se levantó de su lugar, empezó a guardar sus cosas y dejó el estudio enojadísima porque consideró que el calificativo que se usó era un montón. Su salida dejó la silla vacía ante la mirada de Fabián Doman, quien intervino para darle la razón al conductor señalando que había sido claro.

Sin embargo, la escena sumó un detalle clave minutos más tarde. La periodista regresó al estudio tras ir a buscar un café para relajarse y reveló el verdadero motivo de su reacción: explicó que prefirió levantarse e irse antes de responder algo horrible de lo que después pudiese arrepentir.

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