Valentino López mostró su costado más íntimo en una escapada a Mar del Plata

Postales simples, lejos del ruido y muy cerca del disfrute compartido. Un viaje corto que dijo más de lo que parecía.

Valentino López mostró su costado más íntimo en una escapada a Mar del Plata

Valentino López no necesitó grandes anuncios ni declaraciones. Le alcanzó con subir unas pocas imágenes para dejar en claro el momento que atraviesa. Mar del Plata fue el escenario elegido para una escapada tranquila junto a su novia, Carola Sánchez Aloe, y el tono de las postales habló por sí solo: calma, cercanía y ganas de desconectar.

Las historias aparecieron de a poco. Un almuerzo frente al mar en Playa Grande, con una mesa cargada de mariscos y ese fondo que solo la costa puede ofrecer. Después, el detalle del postre helado, prolijo, colorido, casi como un cierre pensado para el momento. Nada exagerado, nada impostado. Solo disfrute compartido.

En otra imagen, Carola mostró el atardecer marplatense. El cielo gris, el oleaje intenso y el muro característico de la zona armaron una escena bien reconocible para cualquiera que haya caminado esa costa alguna vez. No hizo falta agregar demasiado: el paisaje y el clima hicieron el resto.

Valentino, por su parte, también dejó su marca. Desde el hotel, subió una selfie frente al espejo con un look relajado, oscuro, lejos del brillo que suele rodear a los hijos de figuras mediáticas. Incluso en vacaciones, el estilo sigue siendo parte de su identidad, aunque sin buscar protagonismo extra.

El viaje llega en un momento particular para ambos. Valentino, hijo de Wanda Nara y Maxi López, viene ganando cada vez más visibilidad en redes, mientras que Carola, influencer y creadora de contenido, acompaña ese crecimiento con naturalidad. Desde que oficializaron su relación, se los ve juntos en eventos y salidas, pero esta escapada mostró otra faceta: la de lo cotidiano.

Eso fue, justamente, lo que más comentaron los seguidores. La elección de Mar del Plata, la sencillez del plan y la ausencia de lujos llamativos generaron una reacción positiva, casi de alivio. Como si, por unos días, todo hubiera bajado un cambio.

Por ahora no hubo más detalles sobre la duración del viaje ni sobre otros planes, pero las imágenes alcanzaron para transmitir una sensación clara: Valentino y Carola atraviesan un presente sereno, de esos que no necesitan explicación. A veces, lo más simple es lo que mejor habla.

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