El ex Gran Hermano contó cómo una situación inesperada se volvió angustiante en cuestión de horas. Su testimonio encendió la alarma y generó preocupación.

La noche parecía normal, pero algo empezó a desacomodarse rápido. Tomás Holder estaba en Punta Cana cuando, según su propio relato, una serie de hechos lo dejaron en una situación que jamás imaginó: no poder salir, sentirse retenido y ver cómo el clima se volvía cada vez más tenso.
La información se conoció a través del periodista Juan Etchegoyen, quien dio detalles en Mitre Live tras hablar con el ex participante de Gran Hermano. Según contó al aire, Holder denunció haber sido privado de su libertad y, además, víctima de un robo de dinero. No fue un malentendido menor: la situación, tal como la describió, escaló hasta volverse realmente inquietante.
“Me dice que le robaron mucho dinero, pero que la plata no es el problema”, explicó Etchegoyen. Lo que más lo afectó, según su testimonio, fue la sensación de encierro. “Nos robaron en la habitación y además me robaron en la cara”, relató Holder, siempre de acuerdo a lo que se difundió, marcando un punto de quiebre en la experiencia.
Un reclamo que terminó en encierro
El episodio habría comenzado por una cena que nunca se realizó. Holder aseguró que les exigieron el pago de 220 dólares por una comida a la que no asistieron porque su pareja se sentía mal. A partir de ahí, el conflicto tomó otro tono. “No nos dejaban salir y querían que perdiéramos nuestro vuelo si no se pagaba eso”, sostuvo.
El lugar señalado es el hotel cinco estrellas Royal Tonchic Punta Cana, donde, según el relato, se dieron los hechos más graves. Incluso habló de risas y comentarios irónicos mientras reclamaba una solución, algo que aumentó la sensación de vulnerabilidad.
Hoy, ya fuera de peligro, el testimonio de Tomás Holder deja una incomodidad difícil de esquivar. No por el dinero, como él mismo remarcó, sino por esa línea fina entre un conflicto y el miedo real a no poder irse cuando uno quiere.








