El conductor contó cómo atraviesa el tratamiento y compartió una reflexión íntima que puso el foco en la vida cotidiana, los afectos y el valor de animarse a hablar.

El mensaje llegó de manera directa, sin estridencias ni vueltas. Marcelo “Teto” Medina decidió usar sus redes sociales para contar cómo está hoy, después de meses atravesados por el silencio, la exposición pública y un diagnóstico que le cambió el ritmo de vida. “Estoy bien y haciéndole caso a los médicos”, escribió, como primera forma de llevar tranquilidad.
Hace tres meses, según relató él mismo, le detectaron cáncer de colon con metástasis en el hígado. Pasó por una operación que resultó exitosa y actualmente se encuentra realizando sesiones de quimioterapia. Los médicos evalúan una posible nueva intervención. Todo fue contado con un tono sereno, casi conversado, lejos de cualquier dramatización.
Lo que más peso tuvo en su publicación no fue solo el dato médico, sino la manera en que eligió pararse frente a la situación. Agradeció a quienes se preocuparon por su salud y dejó en claro que intenta transitar este momento “disfrutando de cada día que la vida me regala”. Esa frase, sencilla, marcó el clima del mensaje.
En el mismo texto, Teto también habló del camino personal que viene recorriendo desde hace años: la recuperación de las adicciones. Contó que sigue dando charlas en comunidades terapéuticas y que ese trabajo, junto con el acompañamiento cotidiano, es parte de su sostén emocional en esta etapa. No hubo épica ni consignas grandilocuentes, sino una mirada honesta sobre el presente.
Horas después, compartió otra reflexión que terminó de ordenar el sentido de todo. Escribió sobre la importancia de valorar lo que se tiene, de no vivir enfocados en lo que falta y de cuidar los vínculos cercanos. “Basta de vivir con miedo”, expresó, casi como un pedido más que como una consigna.

El cierre fue coherente con todo lo anterior: aprender a quererse, entender el propio valor y dejar de cargar con temores permanentes. Sin moralejas ni golpes bajos, Teto Medina eligió hablar desde un lugar íntimo, en un momento sensible, y dejar un mensaje que acompañó más de lo que explicó.








