Soledad Fandiño reveló cómo la cambió el cáncer de mama: “Siento que hay una parte de mí que ya no está”

A dos años de la cirugía, la actriz compartió una sincera reflexión junto a su hijo Milo sobre la etapa que le toca atravesar y lo difícil que resulta reencontrarse con ella misma.

Soledad Fandiño reveló cómo la cambió el cáncer de mama: “Siento que hay una parte de mí que ya no está”

A dos años de haber recibido el diagnóstico de cáncer de mama y someterse a una cirugía, Soledad Fandiño decidió hablar sobre la etapa que le toca atravesar en la actualidad. La actriz dejó en claro que la recuperación no se termina con la operación y expuso los cambios internos que vive desde entonces.

La conversación con su hijo Milo, fruto de su relación con René Pérez, fue el punto de partida para animarse a grabar el testimonio. “Hablando con él salió el tema de poder hacer este video y hablar un poquito con ustedes para ver si eso me aliviana un poco más”, confesó al inicio del mensaje, con la intención de visibilizar la cara menos contada del proceso.

La vida después de la operación y el desafío de reinventarse

La conductora remarcó que existe mucha información sobre los tratamientos y el momento del diagnóstico, pero muy poco espacio para debatir lo que sucede cuando el peligro inmediato parece haber pasado. “Uno piensa que cuando te operan ya está y no es así. No hay mucha gente que hable de eso, de la reinvención que uno tiene que hacer de sí mismo y de cómo cambia todo”, expresó al describir los altibajos emocionales que enfrenta.

El registro audiovisual muestra a Fandiño compartiendo con soltura y sensibilidad las sensaciones que se despertaron tras salir del quirófano. “Estoy agradecida de haber podido operarme. Pero nadie te prepara para un diagnóstico así, ni para la operación, ni para lo que viene después. Pensé que, una vez que pasara eso, todo iba a ser más fácil. Y no fue tan así”, reconoció sobre la falsa expectativa del alta médica.

Buscar respuestas y acompañar a otras mujeres

El punto central de su relato pasa por la huella indeleble que dejó la enfermedad en su identidad cotidiana. “Siento que hay una parte de mí que ya no está y todavía estoy tratando de descifrar quién soy ahora”, confesó con franqueza sobre esta etapa de introspección.

Sin intenciones de dar lecciones ni dar el tema por cerrado, Soledad concluyó que hacer pública su vivencia es una forma de encontrar red de contención mutua. “No tengo todas las respuestas, pero tengo ganas de compartir este proceso con ustedes. A lo mejor, acompañadas, se hace un poquito más fácil”, cerró.

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