La ex participante de Gran Hermano atraviesa un momento delicado y el silencio médico alimenta la preocupación.

La noticia cayó de golpe y dejó a muchos sin palabras. Silvina Scheffler permanece internada en terapia intensiva desde hace una semana, atravesando un cuadro de salud que sorprendió incluso a quienes la siguen de cerca. Hasta estas horas, no hubo partes médicos oficiales y el hermetismo terminó por instalar una inquietud que crece.
Según se conoció en las últimas horas, Scheffler fue ingresada de manera inesperada el sábado pasado por la tarde. Recién con el correr del fin de semana se supo que su estado requería cuidados intensivos. El dato que encendió las alarmas llegó a través del periodista Fede Flowers, quien decidió contar lo que hasta entonces se manejaba con extrema reserva.
Flowers explicó que la ex “Gran Hermano” se encuentra internada en la Clínica Bazterrica por leptospirosis, una infección causada por una bacteria que puede transmitirse por contacto con la orina de animales. En su caso, el cuadro afectó su organismo y comprometió la función renal, lo que obligó a una atención médica estricta y permanente.

Un silencio que inquieta
Lo que más llamó la atención es el bajo perfil que rodea la internación. No hubo comunicados oficiales ni mensajes públicos de su entorno cercano. Apenas la información puntual difundida por el periodista y algunas referencias médicas generales sobre la enfermedad. Ese vacío informativo, lejos de tranquilizar, aumentó la expectativa por su evolución.
Silvina Scheffler se hizo conocida por su paso por Gran Hermano en 2007, donde rápidamente fue apodada “La Profe” por su trabajo como profesora de educación física. Más tarde incursionó en el teatro y tuvo una relación muy comentada con Nito Artaza. Hoy, todo eso quedó en segundo plano.
La atención está puesta en una sola cosa: que su salud mejore. Mientras tanto, la preocupación sigue latente y el deseo es compartido por todos: que pronto llegue un parte médico que lleve algo de alivio.








