Vestida de blanco y a juego con Barby Franco, Sarah recibió el 2026 en familia. Un detalle de su look concentró todas las miradas y dejó una imagen íntima del comienzo de año.

La escena fue simple y, justamente por eso, llamó la atención. Sarah Burlando recibió el 2026 en Punta del Este rodeada de su familia, con una sonrisa tranquila y un vestido que hablaba sin decir demasiado. No hubo poses forzadas ni gestos exagerados: solo una nena disfrutando de la noche, caminando entre los suyos y marcando el inicio del año con naturalidad.
En las imágenes que compartió Barby Franco en Instagram se la ve de blanco, a juego con su mamá, en una elección pensada para la ocasión. El vestido tenía volados suaves, bordados florales delicados y un gran moño en la espalda que terminó siendo el detalle más comentado. Ese lazo, centrado y prolijo, aportó un aire clásico que contrastó con la frescura de la escena familiar.

El color no fue casual. El blanco, tradicional en la llegada del Año Nuevo, potenció cada textura del diseño y reforzó esa sensación de comienzo limpio, sin estridencias. Las transparencias sutiles sumaron ligereza, mientras que los bordados le dieron cuerpo a un look cuidado pero acorde a la edad de Sarah.
El calzado acompañó sin robar protagonismo: zapatos beige, cómodos, elegidos más por funcionalidad que por impacto visual. Ese equilibrio fue parte del encanto. Nada parecía librado al azar, pero tampoco sobreactuado.

En algunas postales se la ve caminando por la galería, en otras jugando con familiares o posando junto a Fernando Burlando, en un clima relajado y cercano. Punta del Este volvió a ser el escenario elegido por la familia para despedir un año y recibir otro, una costumbre que repiten cada verano.
El look de Sarah no fue solo una elección estética. Fue una imagen tranquila, casi silenciosa, que acompañó el cambio de calendario sin buscar protagonismo, pero dejando una postal que muchos se detuvieron a mirar. A veces, eso alcanza para decir mucho más.








