La salud de Wanda Nara hoy: tratamiento actual y qué esperan los médicos

Desde hace más de dos años convive con una enfermedad crónica y explicó qué cuidados sostiene para mantenerse estable.

La salud de Wanda Nara hoy: tratamiento actual y qué esperan los médicos

Wanda Nara padece Leucemia Mieloide Crónica y, a febrero de 2026, su estado de salud se encuentra estable y bajo control médico.

El diagnóstico se confirmó en octubre de 2023, luego de estudios de rutina realizados meses antes que detectaron valores alterados en sangre y un bazo inflamado.

Desde entonces, sigue un tratamiento continuo que le permite llevar una vida activa.

La conductora se atiende en FUNDALEU, en Argentina, bajo la supervisión del hematólogo Miguel A. Pavlovsky.

Su tratamiento consiste principalmente en medicación oral diaria y controles periódicos de sangre, un esquema habitual para este tipo de leucemia.

Ella misma aclaró que se trata de una enfermedad de por vida, pero que con constancia médica puede mantenerse controlada.

El impacto familiar

Uno de los momentos más difíciles fue cuando sus hijos se enteraron del diagnóstico por los medios de comunicación, antes de que ella pudiera explicarlo en privado.

Ese episodio marcó un antes y un después en la forma en que decidió hablar públicamente de su salud.

El presente médico

En la actualidad, los informes indican una respuesta positiva al tratamiento, tanto en Argentina como durante sus estadías en el exterior.

A pesar de los viajes y el trabajo, mantiene los controles y sigue las indicaciones médicas sin excepciones.

El ángulo diferencial

En febrero de 2026, Wanda contó además que padece parasomnia, un trastorno del sueño que le provoca episodios de sonambulismo.

Relató que, en algunas ocasiones, se levanta por la noche y come sin ser consciente, un detalle que muchos pasaron por alto pero que suma información clave sobre su estado general.

Actividad profesional

Con autorización médica, continúa con una agenda laboral activa y participa en grabaciones internacionales, además de gestionar sus empresas.

La estabilidad de su cuadro oncohematológico es lo que le permite sostener ese ritmo.

Su evolución sigue bajo control y el seguimiento médico será clave en los próximos años.

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