Tras la boda de su padre, la hija de la China Suárez tomó una decisión personal que llamó la atención y marcó un nuevo comienzo.

Rufina Cabré volvió a Turquía después de una estadía intensa en la Argentina y lo hizo con algo más que una valija llena de recuerdos. En una imagen simple, frente al espejo, dejó ver una decisión que no pasó desapercibida: un cambio de look que habló por ella. Sin anuncios ni explicaciones, el gesto fue suficiente para que muchos lo leyeran como el inicio de una nueva etapa.
La joven de 12 años regresó a vivir con su madre, la China Suárez, luego de haber sido parte de un momento clave en la vida de su padre, Nicolás Cabré, quien se casó con Rocío Pardo en Córdoba. Fueron días de familia, celebraciones y reencuentros. Y, como suele pasar después de esos momentos fuertes, algo se acomodó también hacia adentro.
La actriz compartió postales del regreso a Turquía con sus tres hijos y en una de ellas Rufina apareció distinta. El corte recto y largo que había lucido durante el casamiento quedó atrás. En su lugar, eligió un flequillo estilo curtain bangs, largo y desmechado, que enmarca el rostro con suavidad y deja caer el pelo por debajo de los ojos. El resto del cabello sigue largo, pero ahora con capas desfiladas que le dan movimiento y una imagen más fresca.

La elección no tardó en generar repercusión. Muchos seguidores marcaron el parecido con su madre, que supo llevar ese mismo estilo en otra etapa de su vida. Otros simplemente celebraron el cambio como un gesto natural de crecimiento.
Aunque durante su infancia sus padres cuidaron mucho su exposición pública, hoy Rufina tiene una presencia cada vez más visible en redes. Y, aun así, este cambio no pareció buscar protagonismo, sino comodidad y decisión propia.

Con la vuelta a clases por delante y una vida que se reorganiza entre países, Rufina Cabré cerró un capítulo y abrió otro. A veces, un simple corte de pelo dice más de lo que parece.








