Después de un accidente que lo marcó, el actor transita un momento íntimo de alivio y compañía. Trabajo, convivencia y una relación que lo sostiene.

A casi dos años del accidente automovilístico que lo dejó al borde de la muerte y lo tuvo tres meses en terapia intensiva, Roly Serrano volvió a encontrar algo que, para muchos, llega cuando menos se lo espera: calma. Y amor.
El actor está instalado en Carlos Paz por la temporada teatral con Suspendan la boda y, en ese regreso paulatino a la rutina, también se permitió abrir una puerta personal. Hoy comparte su día a día con Candelaria Saldaño Vicente, una joven licenciada en teatro de 26 años, con quien ya convive.

El encuentro se dio en Córdoba, en pleno movimiento laboral. Ella está ligada al mundo artístico y colabora en la misma plaza teatral, lo que facilitó un vínculo que creció sin estridencias. Quienes los ven de cerca hablan de una convivencia serena, de esas que se apoyan en gestos simples: acompañar, ordenar, estar.

Un presente que se nota
La relación se hizo pública a partir de comentarios en el ciclo Infama (América), donde señalaron que “se lo ve bien y muy enamorado”. No fue una sorpresa total: la pareja ya había aparecido junta en eventos sociales, incluso en el casamiento de Coco Sily, aunque entonces nadie sabía que estaban juntos.
En diálogo previo con Infobae, Serrano había puesto palabras a ese momento íntimo. Habló de sentirse “premiado” después del accidente y de la emoción que le genera la compañía cotidiana. Nota al margen: no es una declaración grandilocuente, sino la forma en que alguien agradece estar vivo y acompañado.
El foco hoy no pasa por la diferencia de edad —44 años— sino por la sensación de alivio que atraviesa este presente. Trabajo, salud en recuperación y una relación que suma. A veces, eso alcanza.








