Robertito Funes Ugarte denunció amenazas frente a su casa y pidió protección

El conductor decidió hablar después de meses de hostigamiento. Un relato en primera persona que expone miedo, cansancio y una situación que ya llegó a la Justicia.

Robertito Funes Ugarte denunció amenazas frente a su casa y pidió protección

El gesto fue simple, pero el mensaje pesó. Una historia de Instagram, escrita sin vueltas, alcanzó para mostrar el nivel de tensión que viene atravesando Robertito Funes Ugarte puertas adentro de su propia casa. No hubo ironía ni humor. Solo la necesidad de decirlo.

Según contó, desde hace meses es hostigado por un hombre que aparece de manera reiterada en la puerta de su domicilio. No fue una vez ni un cruce aislado. Fueron varias situaciones que, con el tiempo, empezaron a escalar en violencia verbal y a generar un clima de alerta constante.

“Hace guardia en mi casa”, escribió Robertito al relatar que en los últimos dos meses recibió amenazas en al menos tres oportunidades. En uno de esos episodios, incluso, el agresor habría intentado pegarle. La escena, repetida y cada vez más tensa, lo llevó a tomar una decisión que hasta ese momento había evitado: denunciar.

La intervención de la Justicia y el miedo cotidiano

Tras radicar la denuncia, la Justicia dispuso una medida perimetral para resguardar su seguridad y la de su entorno. No fue una resolución tomada a la ligera. El propio conductor explicó que cuenta con registros grabados de algunos de los episodios, material que —según adelantó— podría hacer público.

Las frases que compartió muestran el nivel de agresividad al que quedó expuesto. Insultos, amenazas físicas y advertencias que involucraron incluso a sus mascotas. Detalles que explican por qué el miedo dejó de ser algo abstracto y pasó a sentirse real.

En otro tramo de su descargo, Robertito decidió señalar públicamente a la persona que lo hostiga y alertar a los vecinos de la zona de Martínez. No como gesto mediático, sino como forma de cuidado. “Ya hay denuncia y perimetral”, aclaró, casi como quien necesita dejar constancia de que no está exagerando.

El cierre, lejos del escándalo

No hubo remate ni búsqueda de impacto. Solo preocupación. La sensación de alguien que, acostumbrado a la exposición pública, hoy enfrenta una incomodidad mucho más íntima: la de no sentirse seguro en su propia casa. Y la necesidad de decirlo antes de que sea tarde.

Robertito Funes Ugarte en una imagen reciente, seria y sin gestos, tomada en un contexto público.
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