Una frase dicha sin vueltas terminó de ordenar una interna que en Telefe ya no se puede tapar. No es una ausencia casual ni un rumor de verano: el foco está puesto en quién conduce cuando Georgina no está.

“No quiere trabajar con Robertito”. La frase no fue ambigua ni quedó flotando en el aire. Ángel de Brito la dijo así, directa, y dejó expuesto el punto exacto donde se traba una de las internas más incómodas de Telefe.
El dato concreto es visible desde hace semanas: cada vez que Robertito Funes Ugarte queda al frente de A la Barbarossa, una de las figuras del panel directamente no está. No hay cruces al aire, no hay tensiones televisadas ni escenas incómodas en vivo. Hay una ausencia que se repite y que, puertas adentro, ya tiene explicación.
El nombre que ordena la interna
Según contó De Brito en Bondi Live, el conflicto no pasa por el programa ni por la dinámica del ciclo, sino por quién ocupa la conducción cuando Georgina Barbarossa se toma vacaciones. Ahí aparece siempre el mismo nombre y el mismo límite.
“Se odian, se desprecian, fue público”, describió Ángel, dejando en claro que no se trata de una diferencia reciente ni de un malentendido pasajero. Es una relación rota que, con el tiempo, terminó condicionando la presencia al aire.
El detalle que refuerza esta lectura es concreto: durante el año, la convivencia con el resto del panel no fue un problema. La tensión aparece únicamente cuando Robertito queda a cargo del programa. Ese patrón se repite y no es casual.
Una decisión que el canal conoce
Lejos del escándalo clásico, lo que se impone es una lógica laboral. La figura ausente firmó contrato para ser panelista de Georgina, no de sus reemplazos. En televisión, ese tipo de condiciones existen, se piden y, cuando el canal las acepta, también se respetan.
Desde ese lugar, la interna deja de leerse como un capricho personal y pasa a ser una decisión concreta, conocida por la producción y tolerada por la estructura del canal, aunque genere ruido puertas adentro.
Los rumores que quedaron a un costado
En el medio circularon versiones de pase a El Trece y supuestos reclamos salariales desmedidos. De Brito se ocupó de bajarlos uno por uno. La gerencia del canal desmintió cualquier negociación externa y negó que haya existido un pedido fuera de escala.
También aclaró que no habrá un regreso inmediato cuando Barbarossa vuelva de vacaciones. Habrá un viaje programado a Nueva York hasta marzo, lo que estira aún más la definición del conflicto.
Mientras tanto, en Telefe hay algo que ya nadie discute: cuando Robertito queda al frente, el clima cambia. Y ese es el punto donde la interna se vuelve imposible de disimular.








