La modelo habló tras el descargo del exfuncionario en un streaming y evitó involucrarse en su planteo.
Además, contó cómo es hoy la intimidad de las videollamadas por su hija Ana.

“No son temas míos, entonces trato de no meterme”. Con esa frase, Pampita marcó su postura cuando le preguntaron por las declaraciones de Roberto García Moritán.
El exfuncionario había asegurado en el streaming Cuentas Claras que, tras el divorcio, perdió “familia, laburo, credibilidad, confianza, todo”. Sus palabras reactivaron el tema y volvieron a poner la separación en el centro de la escena.
Cuando la consultaron en Puro Show (eltrece), Pampita eligió no responder sobre ese planteo y fijó un límite claro. La respuesta no dejó lugar a dudas: ya dio vuelta la página.
La consecuencia inmediata de Pampita
Lejos de extender el cruce, Pampita explicó cómo es hoy el vínculo con Moritán, centrado exclusivamente en su hija, Anita.
“Tratamos de que el vínculo sea ameno, en paz. Hay que compartir muchos momentos juntos”, dijo.
También describió una escena concreta de esa dinámica: “Cuando hacés una videollamada, el otro padre sostiene el teléfono. Depende absolutamente de nosotros acomodarnos a la familia que somos hoy”.
Ante una nueva consulta, volvió a cerrar el tema: “No voy a opinar nada. Y yo estoy en pareja”.
Ese presente tiene nombre: Martín Pepa, con quien mantiene su relación actual mientras su vínculo con Moritán queda limitado al plano parental.
El intercambio no avanzó más allá de esas declaraciones. Pampita dejó definido que su vínculo con Moritán se mantiene en torno a su hija y que no se involucrará en su planteo público.








