La familia Bolocco despidió a Rose Marie Fonck con palabras simples y profundas. El mensaje de Cecilia conmovió por su tono íntimo y sereno.

La noticia se conoció sin estridencias, pero con un peso emocional enorme. Este sábado 17 de enero murió Rose Marie Fonck, la mamá de Cecilia Bolocco y Diana Bolocco, luego de una larga y dura batalla contra una enfermedad que la acompañó durante años.
La confirmación llegó a través de las redes sociales familiares. Fue Diana quien escribió primero, con una frase breve que condensó todo: “Vuela alto mamita adorada”. No hizo falta decir más. En pocas horas, el mensaje se llenó de palabras de apoyo, cariño y respeto de colegas, amigos y seguidores.
Cecilia, en tanto, eligió un camino similar. Sin dramatismos ni frases grandilocuentes, compartió un posteo atravesado por el amor y el agradecimiento. Habló de ejemplo, de enseñanza, de una presencia que deja huella incluso en la despedida. El tono fue íntimo, casi como si le hablara a ella, y eso fue lo que más conmovió.
Una lucha que marcó a la familia
Rose Marie Fonck enfrentó el cáncer en tres oportunidades. Con el paso del tiempo y una edad avanzada, la enfermedad se volvió cada vez más compleja. Cecilia había contado en más de una entrevista que su madre tuvo cáncer de mama a los 72 años, una historia que también atravesó a otras mujeres de la familia, incluida una hermana y una sobrina que fallecieron por la misma causa.
Ese contexto hizo que la despedida tuviera un peso especial. No solo por la pérdida, sino por todo lo vivido antes. La pelea silenciosa, los tratamientos, la espera. Y también la fortaleza.
En las últimas horas, el dolor se mezcló con una sensación distinta: la de haber acompañado hasta el final. No hubo escándalo ni exposición innecesaria. Solo palabras cuidadas y una despedida hecha desde el amor.
A veces, el silencio y una frase corta dicen mucho más que cualquier discurso. Y eso fue lo que quedó flotando tras el adiós a Rose Marie Fonck.









