Murió Alicia Cuniberti: la voz de Radio Nacional que dejó un silencio

La muerte de “La Cuni” sacudió a la radio pública y conmovió a colegas y oyentes que crecieron escuchándola.

Murió Alicia Cuniberti: la voz de Radio Nacional que dejó un silencio

La noticia cayó como un golpe seco. Alicia Cuniberti murió este miércoles 17 de diciembre y, por un instante, la radio pareció quedarse sin aire. Tenía 65 años y una voz que muchos reconocían aun sin saber su nombre. En Radio Nacional, donde fue parte de la historia viva de la emisora, la despidieron con una foto y un audio suyo. Bastó escucharla unos segundos para entender por qué duele tanto.

Había nacido el 3 de febrero de 1960, el Día de San Blas, protector de la garganta y de los locutores. Ese dato, que ella misma solía contar con una sonrisa, siempre sonó a guiño del destino. “Lo mío no fue mandato, fue pura vocación”, decía cuando hablaba de su carrera. Y no era una frase hecha: Alicia Cuniberti amaba la radio con una convicción tranquila, de esas que no necesitan exagerarse.

Su camino profesional empezó en 1983, cuando ganó un concurso para trabajar con Cacho Fontana en Radio Nacional. Desde ahí, su recorrido fue constante y profundo. Fue una figura clave de la emisora estatal y estuvo en la inauguración de FM Folklórica 98.7, donde acompañó a nombres enormes como Héctor Larrea y el Negro Álvarez. También pasó por Radio Del Plata, donde llegó su primer Martín Fierro, y se convirtió en la voz institucional de Las Dos Carátulas, uno de los ciclos más emblemáticos del radioteatro argentino.

En Radio Nacional la definieron como “histórica locutora de la casa, ganadora del Martín Fierro y símbolo de la radiofonía argentina”. El mensaje incluyó un abrazo a su familia y amigos, pero también algo más: la certeza de que se fue alguien imprescindible.

Alicia Cuniberti era “La Cuni” para todos. Para colegas, una referencia. Para oyentes, una presencia cercana que acompañaba sin invadir. Su vocación había nacido en la primaria, cuando una maestra la hizo presentar un acto escolar. Desde entonces, no dejó de hablarle al país.

Hoy, ese silencio pesa. Y en la radio, que siempre vuelve a encenderse, queda su voz como una forma de seguir estando.

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