Mirtha Legrand volvió pero admitió que no se siente bien: “Estoy regularcita”

La diva regresó a su mesa tras semanas de ausencia por un cuadro de bronquitis y, aunque intentó mostrarse entera, reconoció que su salud todavía no está al cien por ciento.

Mirtha Legrand volvió pero admitió que no se siente bien: "Estoy regularcita"

Mirtha Legrand volvió a ocupar su silla histórica después de semanas de incertidumbre, pero su aparición no fue como todos esperaban. Aunque la escenografía y los invitados estaban listos, la conductora no ocultó la realidad de su estado actual apenas se encendieron las luces.

La ausencia de la diva se había prolongado más de lo previsto. Su cuadro de bronquitis la mantuvo bajo un régimen de reposo absoluto, dejando su programa en manos de su nieta, Juana Viale. Sin embargo, la necesidad de retomar su lugar fue más fuerte que las recomendaciones médicas.

EL MOTIVO DEL REGRESO

A pesar del afectuoso recibimiento de su equipo, la imagen de Mirtha transmitía algo distinto esta vez. No hubo rodeos: la conductora admitió que su vuelta se produjo antes de alcanzar la recuperación total, una decisión que ella misma calificó desde la honestidad más cruda.

“No quería faltar más, quería estar en mi programa”, soltó frente a sus invitados. El tratamiento al que se sometió durante estas semanas fue intenso, incluyendo una combinación de antibióticos y medicación fuerte para intentar recuperar la voz que, según sus propias palabras, había desaparecido por completo.

UNA CONFESIÓN INESPERADA

El momento de mayor tensión en la mesa ocurrió cuando Mirtha Legrand decidió calificar su estado de salud presente sin usar eufemismos. Mientras el público celebraba verla de nuevo, ella marcó un límite claro sobre su bienestar físico tras las complicaciones que se agravaron después de una salida al teatro.

Fue allí cuando lanzó la frase que dejó a todos en silencio: “Vine hoy, pero estoy regularcita”. La confesión confirmó que la recuperación no es un proceso terminado y que su regreso a la pantalla fue, en gran parte, un acto de voluntad personal por encima de su condición física real.

EL RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

En medio de esta fragilidad, la conductora aprovechó para compartir un dato que guardaba con especial recelo: una distinción enviada directamente desde España. El rey Felipe VI la condecoró con la Cruz Oficial de Isabel la Católica, un honor que la diva reconoció que jamás imaginó recibir.

Finalmente, Mirtha cerró el bloque de salud con un gesto hacia su familia, agradeciendo el reemplazo de Juana Viale durante los días más críticos de su bronquitis, dejando en claro que, aunque esté “regularcita”, su intención es no volver a soltar la cabecera de su mesa.

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