Mauro Icardi y una versión bajo sospecha tras pasar Navidad con sus hijas

Las fotos que aparecieron después del festejo reabrieron la tensión judicial y dejaron una pregunta incómoda flotando en el aire.

Mauro Icardi y una versión bajo sospecha tras pasar Navidad con sus hijas

La escena parecía cerrada. Mauro Icardi había pasado Navidad con Francesca e Isabella tras conseguir la autorización judicial y, días después, las niñas regresaron con su mamá. Sin embargo, lo que vino después volvió a mover todo. Y no por una palabra, sino por unas imágenes.

El delantero había explicado ante el juez Hagopián que debía regresar el 27 de diciembre a Turquía para reincorporarse al Galatasaray. Ese argumento fue clave para obtener el permiso. Pero en las últimas horas comenzaron a circular fotos que lo muestran todavía en el país, en un contexto muy distinto al que había declarado.

Las imágenes lo ubican en la casa de un amigo cercano a la China Suárez, en Carmelo, compartiendo un fogón. Un detalle no menor terminó de confirmar la identidad: los tatuajes dedicados a sus hijas. La información fue difundida por Fede Flowers, quien puso en palabras la duda que muchos empezaron a hacerse: si el regreso estaba pautado para el 27, ¿por qué seguía en Buenos Aires el 28 por la noche?

La fecha que volvió a incomodar

En el escrito presentado por las abogadas de Icardi se especificaba que el club turco le había permitido ausentarse de Estambul entre el 22 y el 27 de diciembre. Ese límite temporal ahora quedó bajo la lupa. En off, varias voces se preguntan qué lectura hará el juez al ver que el plazo se habría estirado sin explicación pública.

Mientras tanto, Wanda Nara retomó su rutina con las nenas. El reencuentro fue el sábado 27, con imágenes que ella misma compartió: viaje en avión, hamburguesas y destino Punta del Este. Antes, incluso, se había sabido que delegó la entrega de las chicas en su pareja, Martín Migueles, un gesto que también generó ruido mediático y fue comentado en televisión por Karina Iavícoli.

Nada de esto parece cerrar el conflicto. Al contrario. Las fotos, las fechas y los silencios volvieron a tensar una historia que, lejos de enfriarse después de Navidad, sumó un nuevo capítulo incómodo. Y esta vez, sin necesidad de declaraciones grandilocuentes: solo con imágenes que hablan solas.

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