EL TRECE LEVANTA EL PROGRAMA DE MARIO PERGOLINI TRAS LA MUERTE DE BEATRIZ, SU MAMÁ

La noticia sacudió la mañana de este jueves y obligó a las autoridades del canal a modificar su grilla de urgencia. El conductor de Otro Día Perdido atraviesa un duelo personal que frenó las grabaciones de golpe.

EL TRECE LEVANTA EL PROGRAMA DE MARIO PERGOLINI TRAS LA MUERTE DE BEATRIZ, SU MAMÁ

La jornada arrancó con una ausencia inesperada en los estudios de El Trece. Lo que debía ser un día normal de rodaje para Otro Día Perdido se transformó en un silencio absoluto cuando se confirmó la noticia que nadie quería recibir: el fallecimiento de Beatriz, la madre de Mario Pergolini.

La información, confirmada inicialmente por el periodista Pablo Montagna, activó un protocolo de emergencia en la señal de Constitución. El dolor del conductor no permitió margen de maniobra y la decisión fue unánime: suspender todo.

EL CAMBIO DE ÚLTIMO MOMENTO

Sin el conductor en el set y con las grabaciones dadas de baja, el canal tuvo que resolver qué poner al aire. La decisión fue levantar la emisión prevista para hoy y reemplazarla por un especial con lo mejor de la temporada.

Mario siempre mantuvo un perfil reservado con su familia, pero la figura de Beatriz no era una más en su vida. Ella fue quien lo marcó con una educación basada en la libertad extrema, aunque en los últimos años, un problema de salud cambió la dinámica entre ambos y obligó al empresario a usar su ingenio para ayudarla.

EL INVENTO PARA DEVOLVERLE LA VISTA

Detrás de la figura mediática de Pergolini, existía una historia de entrega tecnológica por su madre. Beatriz se había quedado ciega a los 70 años, una situación que la dejó sumergida en la frustración. “No sabía si eran las ocho de la mañana o si había sol”, había contado el conductor sobre la angustia que vivía ella al depender siempre de un tercero.

Para frenar ese aislamiento, Mario no se quedó de brazos cruzados. Desarrolló un sistema de inteligencia artificial llamado Ato, diseñado específicamente para que ella recuperara la autonomía en su casa. Gracias a este invento, Beatriz volvió a prender la radio y a comunicarse por su cuenta, rompiendo la oscuridad en la que vivía.

UNA MUJER DE CARÁCTER FUERTE

Quienes conocieron la relación entre ambos sabían que el vínculo era intenso. Él la definía como una mujer “picante” y de una firmeza innegociable. Con humor, Pergolini solía recordar que ella nunca terminaba de entender sus retiros de los medios: cada vez que dejaba de aparecer en la pantalla, Beatriz estaba convencida de que lo habían echado.

Hoy, ese carácter independiente que ella le heredó es el que lo lleva a refugiarse en la intimidad. Mientras El Trece reacomoda su tarde, el entorno del conductor acompaña este proceso de despedida de la mujer que, incluso en la ceguera, le enseñó a mirar las cosas de otra manera.

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