Margarita, la hija de 13 años de Adrián Suar y Griselda Siciliani, volvió a aparecer en redes y generó sorpresa por su crecimiento.
La reaparición de Margarita, la hija de Adrián Suar y Griselda Siciliani, volvió a despertar ternura y sorpresa entre quienes siguen la vida de ambos actores. Con apenas 13 años, la adolescente mantiene un perfil bajísimo, pero cada vez que aparece en redes sociales se convierte en tema de conversación por lo mucho que creció en tan poco tiempo.
Su figura pública es casi nula, algo elegido por sus padres desde que era muy chica. Sin embargo, cada tanto permiten pequeñas ventanas de intimidad que muestran cómo avanza la vida de Margarita. Y justamente ese contraste —una niña que casi no se ve y de repente reaparece transformada— genera un impacto inmediato en seguidores y colegas.
Una aparición que emocionó



Hace algunos meses, Adrián Suar compartió una serie de postales junto a su hija. En las imágenes se lo veía cómplice, sonriente, y con un mensaje simple pero profundo: “Con vos siempre en equilibrio, Margui. Te amo”. Ese gesto bastó para que las fotos comenzaran a viralizarse, impulsadas por el increíble parecido físico entre Margarita y su mamá, Griselda Siciliani.
La escena también reveló algo más: el entusiasmo con el que los fans reciben cada aparición de la joven. La adolescente, que evita la exposición constante, mantiene intacto el interés del público, especialmente de quienes siguen la trayectoria de sus padres.
El homenaje de Griselda y el parecido que impacta

Griselda Siciliani suele ser más reservada, pero en el último cumpleaños número 13 de su hija decidió compartir un video que recopilaba imágenes del crecimiento de Margarita. El material, breve pero cargado de emoción, recorrió distintos momentos de su infancia y sorprendió por la rapidez con la que la niña pasó a lucir casi idéntica a su mamá.
Esa publicación se convirtió en una de las más comentadas de ese día: no solo por lo emotivo del homenaje, sino porque para muchos fue la primera vez que volvieron a ver a Margarita en mucho tiempo.
Una adolescencia que despierta curiosidad
Sin buscarlo ni desearlo, Margarita —y el propio Adrián Suar— se transformó en una presencia que genera interés cada vez que aparece. Su crecimiento, su parecido con Siciliani y la calidez con la que sus padres la muestran en momentos especiales conectan emocionalmente con el público.
Su historia sigue siendo la misma: una adolescente que crece lejos de la exposición constante, pero que cada tanto regala instantes que emocionan por su naturalidad.








