La presencia de la exmodelo en el festejo de los más cercanos no fue un hecho aislado. Detrás del hermetismo del conductor, se gesta una tensión que ya no logra ocultarse en los encuentros privados.

Una imagen tomada en el cumpleaños de Lolo volvió a dejar en evidencia un vínculo que, al menos oficialmente, todavía no existe. Marcelo Tinelli recibió a Rossana Almeyda en la intimidad de su casa, pero la postal familiar terminó siendo la prueba más clara de una relación que hoy genera más roces que certezas.
EL GESTO QUE ROMPIÓ LA CALMA
La foto, donde se la ve sentada a la mesa junto a Luciano «El Tirri» y el hijo menor del conductor, terminó de confirmar lo que se venía comentando en los pasillos: el vínculo entre ellos es real y no es nuevo. Según lo que trascendió en LAM, la relación habría comenzado entre febrero y abril de este año.
El problema es que la situación nunca terminó de aclararse del todo. Existe una zona gris sobre cuándo terminó el noviazgo con Milett Figueroa y cuándo empezó este nuevo lazo con la modelo santafesina. Ese bache temporal es, justamente, lo que mantiene a Marcelo Tinelli en una postura de silencio absoluto frente a la prensa.
REPROCHES Y PUERTAS CERRADAS
Ese hermetismo, que para el conductor es una estrategia, para el entorno empieza a ser un conflicto. Según detalló Ángel de Brito, la decisión de mantener todo bajo llave no cayó bien.
El malestar de Rossana Almeyda es concreto: a la modelo no le causó gracia que Marcelo Tinelli evite confirmar el romance, incluso después de haberla integrado a un evento familiar como el cumpleaños de su hijo. Esta diferencia de posturas derivó en un primer cruce importante entre ambos. Por ahora, él mantiene su negativa de blanquear el vínculo, mientras las tensiones internas demuestran que, sin necesidad de fotos oficiales, la realidad puertas adentro es otra.





