Una publicación falsa sobre la salud de Antonito sorprendió y angustió a Luis Ventura. La reacción de su entorno y una frase íntima del periodista marcaron el impacto real.
Luis Ventura atravesó un momento de profunda angustia luego de que una página de Facebook difundiera una noticia falsa sobre la salud de su hijo menor, Antonito. El periodista se enteró de la mentira no por las redes, sino por los llamados preocupados que empezaron a llegarle de golpe. El primero fue de Flavio Mendoza, que quiso saber si el nene estaba bien. Ese gesto lo descolocó y, según contó, le despertó un frío inmediato en el pecho.
A los pocos minutos, el teléfono volvió a sonar. Esta vez era una tía de Antonito, que vive en otra provincia y que, con la voz temblorosa, le preguntó si era cierto lo que circulaba. Esa situación, dijo Ventura, le pegó de un modo especial: “Cuando la preocupación llega a la familia, te das cuenta del daño que generan”.
Una publicación que cruzó todos los límites
La noticia falsa incluía un título catastrófico y malintencionado. No solo sugería que la vida del nene estaba “al filo”, sino que usaba fotos de momentos duros de su internación y de las operaciones que vivió años atrás. Para Ventura, ese límite fue inadmisible. “Con los pibes no, bajo ningún punto de vista”, afirmó, visiblemente molesto.
El periodista recordó que no es la primera vez que estas páginas inventan tragedias para generar impacto. Días antes lo había vivido Rocío Marengo, también víctima de publicaciones sensacionalistas tras el nacimiento de su hijo. “Es gente que juega con temas sensibles sin medir consecuencias”, señaló Ventura.
La decisión de avanzar legalmente
A medida que la noticia falsa se esparcía, el enojo del conductor crecía. Y cuando pudo confirmar de dónde venía la publicación, tomó una decisión firme: avanzar con abogados. Explicó que hoy es posible rastrear IP, identificar dispositivos y saber quién está detrás de estas cuentas anónimas. “Voy a ir hasta las últimas consecuencias contra estas páginas fantasmas”, aseguró.
El episodio dejó en evidencia cuánto puede doler una mentira cuando toca lo más íntimo: un hijo. Y Ventura, todavía con la voz quebrada, dejó una frase que sintetiza su reacción: “Ojalá que nunca los encuentre”. Una línea que refleja el límite emocional que le hicieron cruzar.








