Una nueva grabación del actor circula por estas horas y suma incomodidad a una historia ya golpeada. Lo que se escucha no es un gesto grandilocuente, sino un quiebre expuesto.

Luciano Castro vuelve a quedar en el centro de la escena por un audio que, según trascendió, lo muestra quebrado, llorando y hablando de una posible separación de Griselda Siciliani. No hay música de fondo ni frases preparadas: lo que circula es una voz cansada, en crisis, intentando explicar lo que hizo y lo que cree que puede venir.
El material aparece después del primer audio que detonó la polémica a comienzos de año, cuando se lo escuchó intentando seducir a una joven danesa. Aquella grabación abrió una cadena de debates incómodos: la infidelidad, la exposición pública y el impacto directo sobre una pareja muy querida del espectáculo. Encima, el tema no se diluyó. Al contrario.
En las últimas horas, Fernanda Iglesias contó al aire que existe otro audio en el que Castro le ruega a una mujer seguir viéndose y afirma que dejaría a Griselda. “Hay una chica que tiene ese audio”, explicó la periodista, y agregó que el material ya estaría circulando. El tono, según describió, es de llanto y justificación, lejos de cualquier pose.
La incomodidad que no afloja
La mención se dio en Puro Show, y generó impacto inmediato. Iglesias fue clara con su postura: dijo que, si el audio le llega, lo pondrá al aire. “A estos infieles no los cubro más”, sostuvo, marcando un límite personal en medio del revuelo.
Más allá del ruido mediático, lo que volvió a llamar la atención fueron las palabras del propio Castro en otra grabación ya conocida, donde reconoce el enojo de Siciliani. “No me grita, no me levanta la voz. Está enojadísima de ‘¿cómo podés exponerme así?’”, se lo escucha decir. Un reproche que, según él, resulta “letal en una pareja”.
El foco no está en una confesión espectacular, sino en la tensión que no encuentra descanso. Un vínculo expuesto, una crisis que suma capas y un silencio que, por ahora, pesa más que cualquier desmentida.








