Entre sonrisas y una frase al pasar, Luciana Salazar quedó envuelta en una versión que mezcla corazón y política. Nada está confirmado, pero la reacción llamó la atención.

El nombre de Luciana Salazar volvió a instalarse en el centro de la conversación después de un gesto simple, casi casual, que despertó un rumor inesperado: estaría comenzando un vínculo afectivo con Ramiro Marra, el dirigente que se distanció del gobierno y decidió competir por su cuenta.
La versión nació en Intrusos, donde uno de los panelistas habló de “una cercanía nueva” entre ellos. Lo que llamó la atención fue la reacción de Salazar: una sonrisa breve, esquiva, esa típica frase suya de “yo estoy bien”, que dejó más puertas abiertas que cerradas.
Para quienes siguen su vida sentimental, no fue una respuesta más. Cada vez que la consultan, Luciana mantiene un estilo reservado, pero esta vez su tono dejó flotando algo distinto, como si la historia recién empezara a tomar forma.
El rompecabezas político
Según contaron en el programa, Ramiro Marra —figura conocida por su defensa de las ideas libertarias— quedó fuera de La Libertad Avanza en pleno año electoral. Pasó de ser uno de los impulsores del espacio a competir por afuera, con su propia agrupación, luego de una interna dura que lo dejó enfrentado al sector oficial.
Durante los meses de campaña, varias encuestas llegaron a ubicarlo con una intención de voto cercana al 10 %. Ese número generó ruido dentro del espacio libertario, porque podía restar apoyo en un distrito históricamente adverso para el peronismo. Pero el resultado final fue otro: Marra apenas superó el 2 %, lejos de una banca.

Un vínculo que sorprendió a todos
En lo personal, Marra venía de un romance con la tenista Camila Giorgi. Y entre quienes conocen a Salazar, dicen que “hubo química” cuando coincidieron en un evento privado semanas atrás. Nada oficial, pero sí un comentario, un cruce de miradas y un “después te cuento” que, según testigos, quedó resonando.
Para Luciana, no sería la primera vez que su vida sentimental se cruza con el mundo político. Durante años, sus tuits generaron tanto curiosidad como polémica por anticipar movimientos que luego se cumplían.
Por ahora, solo se trata de rumores, pero la combinación de dos figuras tan particulares genera interés inmediato. Si la historia avanza o no, lo dirá el tiempo. Lo cierto es que Luciana volvió a despertar miradas, y eso siempre deja algo latiendo.








