La familia de Abel Pintos: entre la adopción y la decisión de mudarse a Chaco

El músico habló de una decisión familiar que cambió su rutina y su forma de entender el amor.

Abel Pintos tomó una decisión concreta: mudarse a Resistencia, Chaco, para priorizar su familia.

No fue un gesto simbólico ni una frase suelta. Fue un cambio real de vida.

El cantante explicó que necesitaba bajar el ruido y elegir un entorno donde lo esencial tuviera más peso que la agenda.

“Encontré mi lugar para vivir de la mejor manera”, dijo al hablar de esa mudanza que marcó un antes y un después.

No se trató solo de geografía. Se trató de prioridades.

La historia con Mora Calabrese y el proceso que los transformó

Abel Pintos conoció a Mora Calabrese durante una gira por Chaco.

El vínculo no fue inmediato. Hubo idas y vueltas, tiempos distintos y decisiones complejas.

Con el paso de los años volvieron a encontrarse y empezaron a construir algo más sólido.

El músico fue directo al hablar de ese proceso: “Yo le hice mucho daño. A veces te preguntan quién fue el tóxico en la relación, fui yo”.

No lo dijo desde la culpa, sino desde la transformación.

Reconoció que ese vínculo lo cambió y que tuvo que revisar su manera de estar en pareja.

En 2019 hicieron pública la relación. Al año siguiente proyectaron una vida en común lejos de la ciudad y decidieron instalarse en Chaco.

Poco después nació Agustín.

Y en ese mismo camino, Abel tomó otra decisión fuerte: adoptó legalmente a Guillermina, la hija mayor de Mora.

“Yo no creo que uno tenga que amar a sus padres solo porque lo son. A los vínculos hay que elegirlos y trabajarlos todos los días”, explicó.

No habló de obligaciones. Habló de elección.

La familia que construyó en Resistencia

Hoy la familia está formada por Guillermina, Agustín y Rosario, nacida en 2024.

Viven en una zona tranquila de Resistencia, en una casa pensada para compartir.

La cocina es el punto de encuentro. El patio, el espacio de juego. La rutina, el centro.

Abel Pintos comparte momentos familiares en redes, pero siempre desde un perfil cuidado.

No expone más de lo necesario.

“Tenemos una conexión muy fuerte para ser padres”, sostuvo al referirse a su vínculo con Mora Calabrese.

También fue sincero sobre su rol: “No sé si soy el papá que quise ser, pero me siento feliz y en paz con la forma que tengo de serlo”.

No habló de perfección.

Habló de equilibrio.

Desde Chaco, el músico dejó en claro cuál es hoy su prioridad.

Y esa elección no parece tener vuelta atrás.

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