La denuncia de Maxi López por los destrozos en su departamento de Chateau dio un giro cuando aparecieron chats y cámaras

El exfutbolista reclama más de 144 millones de pesos por destrozos en su departamento de Avenida Libertador, pero la respuesta de su inquilina lo dejó en una situación legal inesperada.

Los destrozos que Maxi López encontró en su departamento del piso 35 del Chateau Libertador fueron solo el principio. Lo que parecía una entrega de llaves tensa por un alquiler que terminaba, derivó en una guerra judicial que hoy tiene al exfutbolista en una posición sumamente delicada.

Cuando el actual empresario volvió al país para encarar sus nuevos proyectos en el streaming y la actuación, no imaginó que el trámite administrativo de recuperar su propiedad de Avenida Libertador terminaría con cifras millonarias y una denuncia penal en su contra.

ANAFES ROTOS Y UNA DEUDA MILLONARIA

Tras finalizar el contrato, el ex de Wanda Nara entró a la vivienda y se encontró con un escenario que lo hizo montar en cólera. Según la revisión que habría constatado un escribano, el departamento presentaba pisos rayados, anafes rotos, azulejos agujereados y electrodomésticos dañados.

Ante este panorama, Maxi López tomó una decisión drástica: no solo retuvo el depósito de garantía, sino que le exigió a su ex inquilina, llamada Natalia, el pago de $144.754.632 por daños y perjuicios.

EL CONTRAATAQUE QUE CAMBIÓ TODO

Sin embargo, lo que empezó como un reclamo por reparaciones domésticas dio un giro total cuando la mujer decidió no aceptar la demanda y contraatacar en la Justicia. En lugar de discutir el estado de los azulejos, la inquilina puso el foco en una irregularidad administrativa que expone al deportista a una situación mucho más grave que una cocina deteriorada.

La defensa de la mujer sostiene que López nunca entregó las facturas correspondientes por el alquiler ni inscribió el contrato ante la AFIP. Esta omisión lo dejó automáticamente en la mira de la Ley Penal Tributaria por presunta evasión impositiva, un delito que contempla penas de prisión.

LAS CÁMARAS DEL CHATEAU

Pero hay un detalle más que complica la versión del exfutbolista y que suma tensión al conflicto. En el programa Puro Show explicaron que la inquilina aportó pruebas que muestran una actitud inesperada por parte del dueño del inmueble.

A través de registros de las cámaras de seguridad del edificio y chats de WhatsApp, se habría demostrado que Maxi López y su hijo Valentino ocuparon el departamento antes de que el contrato de alquiler finalizara formalmente.

UN ESCÁNDALO DE DOS FRENTES

Lo que comenzó como una disputa por el cuidado de un piso de lujo terminó abriendo una grieta legal inesperada. Mientras el exfutbolista reclama una fortuna por el estado de su propiedad, la Justicia ahora debe poner la lupa sobre su situación fiscal y sobre el ingreso anticipado a la vivienda, una maniobra que podría invalidar parte de su reclamo inicial.

El foco ya no está solo en si los pisos están rayados, sino en cómo se manejó el contrato desde el primer día.

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