La actriz habló con franqueza sobre un diagnóstico inesperado y la decisión médica que tomó para cuidar a su bebé, con un mensaje que llevó alivio a sus seguidores.

Juana Repetto eligió hablar cuando todavía estaba procesando la situación. Sin golpes bajos ni frases dramáticas, pero con la honestidad que suele marcar su vínculo con quienes la siguen. En medio de su embarazo, contó que los médicos detectaron un acortamiento del cuello del útero, una condición que encendió la alerta y obligó a frenar, escuchar al cuerpo y tomar decisiones.
El mensaje llegó a través de sus redes, casi como una charla íntima. “Gracias, gracias y más gracias por acompañar con tanto amor. Ya hablé con el obstetra y estamos bien”, escribió. Esa frase, simple y directa, fue suficiente para llevar algo de calma después de varios días de preocupación entre sus seguidores, que reaccionaron con una catarata de mensajes de apoyo.
Lo que explicó Juana fue claro: el diagnóstico requiere cuidados, pero no implica una situación fuera de control. El plan acordado con su médico incluye reposo parcial, sin encierro absoluto. Puede moverse dentro de su casa, mantener una rutina limitada y, sobre todo, sostener un seguimiento profesional constante.

Una decisión para bajar el ritmo
“Vamos a seguir como hasta ahora”, aclaró, marcando que el foco está puesto en prevenir y no en alarmar. La actriz remarcó que no se trata de inmovilizarse, sino de respetar ciertos límites y estar atenta a las señales del cuerpo. Ese equilibrio, explicó, le permite transitar este momento con más tranquilida
El acompañamiento médico y el respaldo emocional fueron claves. Juana suele mostrar el costado real de la maternidad, sin idealizar procesos ni esconder las dificultades, y esta vez no fue la excepción. Contar lo que le pasa también forma parte de su manera de cuidarse.
Al final, el mensaje que dejó no fue de miedo, sino de responsabilidad. Hablar, informarse y pedir apoyo cuando hace falta. A veces, bajar un cambio también es una forma de amor.









