El actor contó el momento de tensión que vivió en plena noche, mientras grababa un nuevo proyecto en España. El susto incluyó golpes y un impacto inesperado que alarmó a su familia.
Guillermo Francella pasó por un momento que él mismo describió como “un susto grande”, mientras se encontraba en España trabajando en su nuevo proyecto. El actor, que atraviesa una etapa profesional de enorme crecimiento, sufrió un accidente vial en plena noche y lejos de su entorno habitual, lo que aumentó la preocupación por su salud.
El hecho ocurrió en Fuerteventura, donde Guillermo Francella se encontraba grabando escenas en la Playa de Lobos. Después de una cena familiar junto a su productora, su hija y su hermano, la vuelta al alojamiento se transformó en un episodio inesperado marcado por rotondas poco iluminadas y una mala indicación del GPS.
Un impacto que tomó a todos por sorpresa
Según relató el propio Guillermo Francella, la confusión en la ruta los obligó a retomar una rotonda. En ese instante vio que un auto se acercaba con las luces encendidas. Apenas alcanzó a advertirlo: “¡Cuidado!”, contó. El impacto fue inmediato. Los airbags explotaron y el vehículo terminó con daños importantes, mientras que él y sus acompañantes sufrieron golpes producto del choque.
Francella describió que su hermano pegó su cabeza contra la de su hija por la violencia del movimiento, generando un susto mayor. Aunque todos lograron salir por sus propios medios, la sensación posterior fue de alivio y preocupación al mismo tiempo. “Gracias a Dios estábamos ilesos, pero con golpes”, explicó.
La preocupación por seguir filmando
Uno de los puntos que más remarcó Guillermo Francella fue el temor a haberse lastimado la cara, ya que debía filmar al día siguiente. “Gracias a Dios no me lastimé la cara”, dijo, todavía sorprendido por lo rápido que ocurrió todo. Incluso mencionó que inmediatamente después del accidente pasó una ambulancia real, lo que le dio una sensación casi irónica: “Parecía un ensayo”.
Hoy el actor lo cuenta con calma, pero el impacto emocional del episodio fue fuerte. Estar lejos, en un lugar desconocido y con su familia involucrada volvió el momento aún más delicado. Lo importante, reconoce, es que pudieron seguir adelante sin lesiones graves.








