A más de una década de su paso por el Bailando, el nombre de Grecia Colmenares volvió a instalarse en escena por un motivo incómodo. Un ex productor que trabajó en su llegada al ciclo de Marcelo Tinelli decidió contar cómo era sostener su presencia cuando las cámaras se apagaban.

“Era una famosa bastante intensa”, resumió. Pero el punto más conflictivo no estaba en lo visible, sino en una dinámica interna que, según su testimonio, empezó a desbordar al equipo desde el primer momento.
La situación no tardó en volverse difícil de manejar. Y no por un episodio puntual, sino por una acumulación de condiciones que, con el correr de los días, empezaron a generar desgaste.
EL DETALLE DEL HOTEL QUE DESCOLOCÓ A TODOS
El productor fue directo al punto que más sorprendía puertas adentro. Los contratos de Grecia Colmenares, según explicó, “iban y venían con requerimientos medio absurdos”.
Entre esos pedidos, hubo uno que rompía cualquier lógica habitual: la actriz exigía que su habitación de hotel fuera pintada con colores específicos antes de su llegada.
No era una sugerencia. Era una condición.
A eso se sumaba la necesidad de contar con un chofer disponible las 24 horas exclusivamente para ella, lo que obligaba a reorganizar recursos de manera constante. “A veces no se podían contemplar porque estaban fuera de lo razonable”, recordó. Ese tipo de exigencias no solo impactaban en lo operativo, también tensionaban el clima interno de Ideas del Sur.
IDAS Y VUELTAS QUE TERMINARON EN DESGASTE
El conflicto, según el testimonio, no se limitaba a la actriz. Parte de esos pedidos eran impulsados junto a su entorno cercano, lo que generaba “idas y vueltas permanentes” con la producción. Cada ajuste implicaba volver a negociar; cada cambio, empezar de nuevo.
Ese ida y vuelta constante terminó agotando al equipo que debía sostener la estructura del programa sin que nada de eso se notara al aire. Pero el punto más delicado todavía no había ocurrido.
La tensión acumulada terminó de explotar en la pista del Bailando, durante una escena que, en teoría, estaba guionada. Lo que debía ser una actuación controlada se salió de eje de forma inesperada.
EL MOMENTO EN VIVO QUE DESBORDÓ TODO
Según el productor, la situación escaló de una manera que nadie esperaba en pleno vivo, generando incomodidad inmediata en el estudio y obligando a improvisar sobre la marcha para que el programa no se detuviera.
Recién ahí aparece el dato que marcó ese momento. La persona involucrada fue José María Listorti, quien terminó recibiendo una reacción física que no estaba en los papeles.
“No fue uno, fueron varios y le quedó la cara marcada”, recordó sobre los cachetazos que recibió el conductor durante esa escena. Fue un episodio que desbordó lo previsto y alteró definitivamente el clima de la grabación. A más de diez años, el paso de Grecia Colmenares por el certamen sigue siendo recordado por lo que ocurría cuando todo parecía bajo control.








