El actor chileno contó qué le dijo a la hija de Juana Viale después de diez años de convivencia.

“Durante mucho tiempo la sentí como una hija… pero también tuve que decirle algo muy claro”.
Con esa frase, Gonzalo Valenzuela abrió un recuerdo íntimo sobre los años que convivió con Ámbar de Benedictis, la hija mayor de Juana Viale.
El actor chileno habló del tema durante una entrevista en el podcast Mamá por Siempre, donde repasó la etapa en la que formó parte de la familia de la conductora.
Valenzuela explicó que cuando comenzó su relación con Juana, Ámbar tenía apenas dos años, por lo que compartieron gran parte de su infancia.
“Durante mucho tiempo la sentí como una hija”
Según contó, ese tiempo construyó un vínculo muy fuerte entre ambos.
“Tuve diez años criándola, una relación preciosa”, recordó.
Sin embargo, también explicó que siempre intentó mantener claro cuál era su lugar dentro de la familia.
“Durante mucho tiempo la sentí como una hija, pero siempre tuve muy claro que no soy su papá”, dijo.
La frase que le dijo a la hija de Juana Viale
El actor contó que ese tema fue hablado directamente con Ámbar de Benedictis.
Según explicó, quiso marcar ese límite desde el cariño y el respeto.
“Te voy a tratar con todo el amor del mundo como si fueras mi hija, pero respeto mucho a tu papá”, recordó.
Para Valenzuela, esa conversación definió el vínculo que tuvieron durante todos esos años.
Los años en los que formó parte de la familia Viale
La relación entre Gonzalo Valenzuela y Juana Viale fue una de las más comentadas del espectáculo argentino durante los 2000.
Durante ese período nacieron Silvestre, Alí y Ringo, quien falleció al nacer.
En esos mismos años también se consolidó la convivencia con Ámbar de Benedictis, la hija que la conductora tuvo con el músico Juan de Benedictis.
Con el tiempo la pareja se separó, pero ambos continuaron enfocados en la crianza de sus hijos.
Hoy, Ámbar trabaja en la productora de Nacho Viale, mientras Valenzuela recordó públicamente el vínculo que compartieron durante aquella etapa.








