Un accidente doméstico lo sorprendió en la previa de la gala y sembró dudas sobre su presencia. La tensión duró horas, pero no cambió su decisión.

El vendaje apareció antes que el traje. A pocas horas de los Martín Fierro del streaming, Gastón Edul llegó al Centro de Convenciones de Buenos Aires con la mano lastimada y un gesto que mezclaba dolor y determinación. La escena encendió preguntas inmediatas: ¿iba a poder estar en la gran noche?
El accidente había ocurrido poco antes, en su casa. Un descuido mínimo, doméstico, terminó en un corte profundo mientras intentaba separar dos bifes de chorizo congelados con un cuchillo. El susto fue real y la atención médica, urgente. Entre colegas circuló la posibilidad de que necesitara puntos, y la incertidumbre se coló en la previa.
Ya al aire, la preocupación se volvió visible. Tefi Russo fue quien puso en palabras lo que muchos veían: “Se cortó feo, fue un corte grande”, contó. El vendaje no era un detalle menor y el reloj corría.
Edul eligió contarlo él mismo. Sin dramatizar, con humor seco y algo de resignación, dejó una advertencia que sonó a consejo aprendido a las apuradas: “Nunca separen dos bifes congelados con un cuchillo”. Mostró la mano, explicó que había pasado hacía un par de horas y siguió adelante. Lo que llamó la atención fue esa mezcla tan suya de calma y obstinación.
Aun con dolor, dejó clara su intención de cumplir. “Ahora me voy a hacer ver y vuelvo impecable para hacer la previa, porque esto es batallar también”, dijo. No era una frase grandilocuente; era una decisión tomada en caliente, con la mano vendada.
Gastón Edul está nominado como “Voz periodística del deporte” por su trabajo en Olga, en una terna que comparte con Octavio Gencarelli y Seba Varela del Río. Además, es una de las caras elegidas para conducir la alfombra roja en una ceremonia inédita que concentra la atención del mundo digital.
Horas después, la confirmación llegó sin vueltas: iba a estar. Con la mano lastimada, sí. Pero presente. A veces, la noche más importante también empieza así: resolviendo un imprevisto y siguiendo.








